FRENTE TODOS

La interna después de la interna bloquista

El casellismo reflotó la vieja corriente de Javier con el apoyo de Graciela y metió ruido. Nardi salió a cruzarla con doble respaldo.
domingo, 2 de mayo de 2021 · 11:51

Se apagó la pipa de la paz que habían fumado Luis Rueda y Graciela Caselles cuando acordaron bajar la interna partidaria y coronar al sucesor sin confrontaciones. La punta de la discordia fueron los 8 departamentos a donde no llegó el concilio y finalmente se dirimió el asunto en las urnas, el domingo 11 de abril pasado. Quedaron heridos tras la victoria absoluta del ruedismo y apenas unos días después la pelea alcanzó a las primeras líneas. 

Esta semana que termina, la diputada nacional reconoció públicamente que está dispuesta a acompañar a los correligionarios disgustados con las conducciones departamentales y pretenden fundar subcomités con la bandera de Javier Caselles, el icónico ex intendente de la Ciudad de San Juan.  Pero hay bastante más detrás de esa iniciativa que podría inscribirse como una corriente interna dentro del bloquismo.

Conformar un movimiento propio no significaría el quiebre, pero sí una convivencia tirante permanente. Aun así, sería la opción menos drástica. Los sectores más radicalizados plantearon directamente una ruptura y la refundación del partido que creó el propio Caselles, Alternativa Federal. Graciela dijo el viernes pasado en Banda Ancha (lunes a viernes de 8 a 12 por Canal 13) que no renunciaría a su afiliación bloquista, pero que también estaría de corazón con los entusiastas del casellismo. Quedó flotando la aparente contradicción, equivalente a tener un pie afuera mientras aguarda un gesto de contención para los suyos que alivie el disgusto.

Otras dos cosas dijo Caselles que levantaron polvareda y la agitación llegó hasta el despacho del intendente Emilio Baistrocchi, involucrando también al PJ en el cimbronazo bloquista. Reiteró que quiere ser candidata a jefa comunal por ese municipio en 2023, donde gobernó su hermano desde 1991 hasta 1995. De yapa, reconoció su buena relación con Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados de Nación. 

El combo de casellismo autónomo, más candidatura preanunciada, más afinidad con el massismo, fue más que suficiente para detonar la explosiva respuesta del concejal capitalino Alfredo Nardi en Radio Sarmiento. El edil  fue el único referente que salió al cruce de la legisladora nacional. Pero no fue una reacción en solitario, ni un arrebato del momento. En su respuesta confluyeron Rueda y Baistrocchi.

El presidente del Comité Central acaba de ordenar la conducción partidaria, incluso coronando a Augusto Rago como presidente de la Convención el pasado jueves 29 de abril. El amague de ruptura del casellismo cayó mal. Nardi es un dirigente inseparable de Rueda y cuando habló lo hizo con el respaldo –y a solicitud- del secretario privado del gobernador. Dijo que Graciela tiene un proyecto ‘personalista’ y que si quiere ser candidata a intendenta lo tendrá que enfrentar a él, que también tiene aspiraciones para 2023.

Nardi actuó con el guiño de Baistrocchi. Al intendente le molestó el virtual lanzamiento de Graciela. El concejal es un colaborador estrecho del ex ministro de Gobierno, es parte de su equipo desde 2015, más allá de la diferente afiliación. Por eso el edil funcionó como un alfil para ‘marcarle la cancha’ a la diputada tanto por sus acciones partidarias como por sus intenciones electorales municipales.

Una fuente del espacio reveló que Baistrocchi tiene una relación cuanto menos distante con Caselles, desde que ella acompañó a Franco Aranda en la interna de 2019. ¿Lo pasado, pisado? No esta vez, aparentemente. El intendente incluso dijo a Diario de Cuyo que la legisladora debería darse cuenta de que ‘ya cumplió su ciclo’.  Luego en Banda Ancha, la diputada nacional lo retrucó por ‘antidemocrático’.


Grieta

Desde la Fundación Javier Caselles, Graciela sigue operando. Escuchando y atendiendo a los suyos. Desde la realización de la interna en los 8 departamentos que fueron a las urnas, se precipitaron las cosas. El ruedismo ganó en todos los distritos que se pusieron en consideración, incluso en aquellos donde el casellismo tenía una prevalencia importante por historia. Por ejemplo, Caucete. Los dirigentes departamentales que perdieron elevaron la queja por la falta de convocatoria y progresivamente el descontento fue contagiándose hacia otros departamentos donde en principio hubo acuerdo para bajar las internas.

Este es el sector que está buscando un nombre para identificarse. Fue así como surgió Javier Caselles. Pero luego aparecieron en escena otros que plantearon directamente la ruptura y activar otra vez el partido Alternativa Federal. No está descartado que eso suceda.

Tras la dura respuesta de Nardi hacia Caselles, la diputada le hizo una recriminación a Rueda por mensaje de Whatsapp. Desde el ruedismo, por el contrario, la acusan a ella de no allanarse al resultado de los comicios. Le demandan que acompañe con lealtad a la nueva conducción partidaria.

El problema es que el casellismo considera que la interna no fue concluyente. Según sus cuentas, la lista 23 alineada con Rueda obtuvo 1.700 votos y la otra 1.200. Por lo tanto, se sienten con fortaleza como para demandar un trato equivalente a la magnitud de los guarismos.

A Caselles le pareció desmedida la reacción de Nardi y la del mismo Baistrocchi, tras haber reiterado que quisiera ser candidata a intendenta de Capital en 2023. Lo sintió como un acto discriminatorio comparándose con el chimbero Andrés Chanampa, quien también manifestó su vocación de ir por el sillón de Fabián Gramajo en dos años más.

Hay una situación de tensión evidente, que se venía cocinando hace tiempo. El antecedente más cercano fue cuando la diputada nacional amagó con retirarse del bloque Frente de Todos en noviembre pasado y el propio Sergio Uñac le pidió públicamente que permaneciera. Tiene mandato hasta el 2023 y es uno de los tres votos que reportan al uñaquismo en la Cámara Baja del Congreso, junto a Walberto Allende y Francisco Guevara.

Caselles demanda que el entorno de Rueda exprese gestos de reconocimiento hacia ella, para tener luego reciprocidad. En este sentido uno de los puntos críticos es su récord de cuatro mandatos consecutivos en el Congreso Nacional. Mientras algunos dirigentes del bloquismo le enrostran esa permanencia como un beneficio personalísimo, ella contesta que en dos de las cuatro oportunidades se logró triplicar a la segunda fuerza y que el partido de la estrella debería exhibir como propio ese mérito político, antes que mostrarlo como ‘un pecado’.

Refundar Alternativa Federal puede ser solamente un amague que no sucederá. O bien,  el surgimiento de otro espacio de bloquismo disidente.  Aunque esta vez a diferencia de las oportunidades anteriores sería con la formalidad de una estructura. Según el casellismo, figuras como Enrique Conti y Juan Domingo Bravo han mantenido contacto con dirigentes del espacio, evidenciando cierta expectativa. 

De todas maneras, el viernes en Canal 13 Caselles aclaró que nada de esto significaría ‘pasar de blanco a negro’. Es decir, la diferencia local partidaria no debería interpretarse como un salto a las filas de Patricia Bullrich u Horacio Rodríguez Larreta. Falta bastante todavía para 2023, pero el camino se presenta sinuoso.

 

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