Esta tarde se lleva adelante una reunión en Casa Rosada con expertos y casi todo el gabinete nacional, de la que podrían surgir definiciones.
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SUSCRIBITEEsta tarde se lleva adelante una reunión en Casa Rosada con expertos y casi todo el gabinete nacional, de la que podrían surgir definiciones.
El dilema en el que se debate el gobierno nacional por estas horas es qué hacer el 30 de abril, cuando vence el último DNU que firmó el presidente Fernández con restricciones por la pandemia, entre las que se contaba la suspensión de clases presenciales en el AMBA.
El tema monopolizó el debate público y mediático. De fondo estuvo siempre la pelea entre el oficialismo y el gobierno de Rodríguez Larreta que, aseguran desde el FdT, cambió su postura dialoguista por una más combativa azuzado por Patricia Bullrich y Mauricio Macri,
Por el lado de la oposición, culpan de lo mismo a Alberto Fernández, pero aseguran que lo hace incentivado por Cristina Fernández de Kirchner.
Dentro del mismo oficialismo hay voces que reclaman un cierre total por, al menos 15 días.
Esta demanda la llevan adelante sectores duros del peronismo bonaerense encarnados en el ministro de salud Daniel Gollán y en su colega de Seguridad Sergio Berni.
Los funcionarios bonaerenses buscan reaccionar ante la pandemia que, de los contagios diarios, cuenta el 60 o el 70% en el territorio de la provincia de Buenos Aires.
Por el lado de la oposición aducen que esto no sería más que una entrada nuevamente a la “cuarentena eterna”, como dice el latiguillo que eligieron para definir en el debate político al cierre de buena parte del 2020.
Sin embargo, el ministro de Salud porteño, Fernán Quiroz, admitió en un programa de TV en la noche del domingo que, de seguir la curva ascendente en la ciudad capital e los argentinos, “vamos a tener que hacer algo”.
Es que el sistema sanitario privado, en lo que tiene que ver con las terapias intensivas, está colapsado.
Claudio Belocopitt, empresario de la salud y de los medios, aseguró en una entrevista que “quien quiera acceder a una cama hoy, en Buenos Aires, por Obra social, tiene que ir a la cola”.
En ese dilema se mueve Alberto Fernández que, aseguran fuentes cercanas a su oficina, decidirá por un cierre algo más estricto, y focalizado, tras le vencimiento del DNU de este viernes.
Lejos queda por ahora la FASE 1, bala de plata que se guarda si la situación se torna insostenible, con el agravante del frío, y dependiendo solamente del “compromiso ciudadano”.
