ELECCIONES 2021

En Chimbas activaron la maquinaria

Uñac y Gramajo hablaron de política. El intendente se entusiasmó con la idea de ser candidato a diputado nacional, si recibe el guiño definitivo.
domingo, 18 de abril de 2021 · 11:36

Trascendió apenas una ínfima parte de la conversación reservada que mantuvieron días atrás Sergio Uñac y Fabián Gramajo. Pero claramente algo de lo que hablaron habrá influido en la soltura con que el intendente habló días después acerca de una eventual candidatura a diputado nacional. La condición necesaria será que se lo pida el gobernador, naturalmente.

Lo manifestó con un indisimulado entusiasmo el chimbero el pasado jueves en Banda Ancha. Habló de defender el proyecto en momentos difíciles y de la histórica verticalidad peronista. Bastará que Uñac resuelva para poner el aparato en funcionamiento. Falta tiempo todavía para llegar a esa instancia, si aún está en veremos la definición del calendario electoral.

Es cierto que la Cámara Electoral estableció preliminarmente el 8 de agosto como fecha de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, además del 24 de octubre para las generales. Pero el presidente Alberto Fernández debe firmar el decreto de convocatoria hasta mayo. En las semanas previas seguirá la negociación con la oposición para acordar una postergación que permita escaparle al temido pico de la segunda ola.

Por lo tanto no es momento de hablar de candidaturas, más allá de los entusiasmos que empezaron a percibirse recientemente. Algunas voluntades fueron manifestadas en público y otras en privado. Hubo mensajes acerca de quién puede y quién tiene más posibilidades. Mucho más aún cuando Tiempo de San Juan reveló la decisión uñaquista de abrir el juego a una primaria concurrida por una multiplicidad de listas. En ese escenario habrá más lugar para más aspirantes.

El caso de Gramajo igualmente es particular. ¿Tiene vocación de legislador nacional? ¿Acaso su meta alguna vez fue ocupar una banca en el Congreso? No parece el caso. Su eventual irrupción en el tablero electoral de este 2021 sería en todo caso una apuesta política para pegar el salto fuera de su municipio. Hasta ahora siempre se midió dentro de Chimbas y no le fue mal. Después de una interna peleada en 2015 y la posterior victoria, fue reelecto en 2019 con un récord: 73 por ciento.

Si estuvieran dadas las condiciones y el chimbero encabezara alguna de las listas del Frente de Todos en 2021, podría contar materialmente cuántos votos fue capaz de sumar en cada uno de los 18 departamentos restantes donde nunca apareció en una boleta.

Por otro lado, habilitar a Gramajo para que aparezca en la línea de largada de 2021 podría resultar doblemente desafiante para otros aspirantes. Incluso para algún o alguna integrante del gabinete de Uñac. Difícilmente el chimbero quiera quedar segundo. Por supuesto que la palabra final estará dada en las urnas. Pero la campaña podría tornarse un tanto más intensa con la participación de un dirigente que ‘tiene territorio’. En la jerga política, esto significa que cuenta con tropa propia y conoce con bastante detalle la logística necesaria para encarar un comicio.

Además de territorio, el intendente tiene vocación de poder. En su conversación, Uñac y Gramajo hablaron estrictamente de política. Según trascendió, en Casa de Gobierno están midiendo escenarios hipotéticos. La suerte de la elección nacerá atada al nivel de aprobación o rechazo que genere la gestión de Alberto Fernández. La coyuntura parece desfavorable, con un índice inflacionario récord en marzo sumado a  las nuevas restricciones para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y alguna declaración desafortunada como la del sistema sanitario que ‘se relajó’.

Pero la dilación del calendario electoral pone todo en pausa. La decisión más prudente parece dejar correr el tiempo y resolver sobre la hora del cierre de listas. Si el escenario se complica más, en Libertador y Paula estarían evaluando la posibilidad de elevar el perfil de los candidatos. Ahí podrían aparecer figuras con peso específico como Gramajo. No es el único, por cierto. También se subió al podio de los más votados en 2019 el intendente de San Martín, Cristian Andino. Tiene flamante ficha de afiliación al PJ, a petición del mismísimo Uñac.

Sin embargo, a diferencia de Gramajo, Andino no siente el menor entusiasmo por disputar una candidatura a diputado nacional. El sanmartiniano rechazó ocupar una banca legislativa en 2011 y el entonces gobernador José Luis Gioja le encomendó la conducción de OSSE. El chimbero en cambio tiene la maquinaria preparada. Es visible que la idea le agrada.

Si se complica la situación sanitaria y económica, entonces no quedaría otra alternativa más que poner a algún intendente de buen rendimiento y algún ministro o ministra que mida bien. Los hay. Las encuestas son moneda corriente aunque parece prematuro ventilar números.

Uñac ha apostado su propia gestión desde el arranque del año político. Dijo que todos plebiscitan su administración en estas elecciones de medio término, desde el presidente de la Nación hasta cada uno de los intendentes. Es bastante explícito el fundamento: salir a pedir el voto implica poner la cara ante los electores no solo por lo acontecido en Buenos Aires, sino también por lo sucedido todo este tiempo en la provincia y en el municipio.

El gobernador cuenta con una respetable imagen de gestión, coinciden encuestadores como Maximiliano Aguiar y Antonio De Tommaso. Pero confiar en que esa aprobación se puede transferir linealmente a sus candidatos tiene sus límites. En este ajedrez, todavía nadie movió una pieza.

Por otra parte, Uñac sabe que el domingo de elecciones, al finalizar la jornada, habrá una tabla de posiciones con las provincias donde el oficialismo haya ganado. Quedarán ordenadas de manera descendente, primero las que hayan sumado los mayores porcentajes. Quedar al fondo sería dramático. Perder con la oposición, una catástrofe.

El jueves en Canal 13 Gramajo reflexionó acerca del peso político que tienen estas elecciones de mitad de mandato, independientemente de las bancas que pone en consideración el PJ. Si fuera una cuestión de escaños, la perspectiva sería diferente. Son solo dos lugares. Finalizarán sus mandatos Walberto Allende y Francisco Guevara, este último asumió en diciembre de 2019 en reemplazo de Daniela Castro. Por la oposición terminará su segundo periodo consecutivo el macrista Eduardo Cáceres.

Definitivamente no es solamente un tema de bancas en la Cámara Baja. Un respaldo contundente en las urnas sería tanto como una bocanada de oxígeno para Fernández, un espaldarazo para llegar mejor parado a fin de año. En términos de Gramajo, las elecciones son un ‘ente ordenador’. Esto siempre y cuando se obtenga un resultado satisfactorio. Una derrota claramente complicaría aún más el desempeño.

Uñac le pidió a Gramajo que siga trabajando en el departamento desde dos frentes: el político y el social. Que priorice el diálogo y el consenso. Consideró que el departamento está ‘blindado’ y que debe permanecer así. El intendente empezó a reivindicar el modelo nacional en el contacto cara a cara con los vecinos. Escuchó quejas. Los dejó hablar. Pero respondió con una imagen palpable: ‘a Chimbas también han llegado vacunas, estamos vacunando a los abuelos. (Las dosis) no han llegado solamente a Puerto Madero, son para todos’.

Aunque el 2023 queda demasiado distante, asomaron algunas intenciones de sucesión. Gramajo no podrá ir por un tercer mandato consecutivo porque está impedido por la Constitución Provincial. Tendrá que elegir algún heredero y tiene grandes chances la concejala Daniela Rodríguez, actual vicepresidenta del PJ provincial, segunda de Uñac en la estructura partidaria. Es, también, la primera dama del municipio.

Pero en Chimbas el peronismo convive con el bloquismo. Tanto en 2015 como en 2019 hubo fórmula compartida: Gramajo para intendente y Andrés Chanampa para diputado departamental. La dupla fue exitosa en términos electorales, aunque luego la relación entre ambos ha sido fría. Correcta en público. Desconfiada mutuamente en privado.

Chanampa acaba de renovar credenciales por haber ganado la interna de su partido el pasado domingo 11 de abril. Gramajo igualmente anotó el número de electores que participaron y lo consideró mínimo, en comparación con el padrón de 70.000 ciudadanos y ciudadanas que tiene el departamento. El bloquista igualmente manifestó su vocación de ser intendente en 2023 y lo respaldó el presidente de su fuerza política, Luis Rueda.

Justicialistas y bloquistas tendrán que convivir con estas tensiones y posiblemente seguir compartiendo espacios en un par de años. Pero eso será otra historia. Antes, habrá que pasar por la cita obligatoria de 2021. El desafío es mayúsculo, pero hay voluntad de dar la pelea. En palabras del propio Gramajo: ‘Yo no le esquivo. Si hay que estar, vamos a estar. Si no, me tengo que ir a mi casa’.

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