Tras ser expulsados en 2014 de la Unión Docentes Agremiados Provinciales, un grupo de docentes creó y lanzó un nuevo gremio en San Juan. Está encabezado por aquellos que fueron acusados de realizar tareas paralelas a la conducción de ese momento y apoyar a dirigentes externos a la organización. La otrora secretaria general de Udap, Graciela López dijo a la prensa, antes de conocerse la decisión del Tribunal de Disciplina interno. "No sé porque no arman otro sindicato, pero se quieren quedar con Udap porque tiene historia, pero a esa historia la tienen que respetar”. Luego del escándalo, pasados siete años de aquel conflicto, este martes se concretó la expresión de López.
El acto de lanzamiento tuvo en el hotel América, de la capital sanjuanina. Cerca de las 19.45, previo a un contacto con la prensa, la flamante comisión directiva presentó a sus integrantes. Son viejos conocidos del ambiente. El secretario general del Sindicato Docentes Unidos (Sidu) es Oscar Valdemoros y está acompañado, entre otros, por Marcelo Cáceres, quien figura como secretario Administrativo y de Finanzas. Ambos contaron a Tiempo de San Juan cómo fue la gestación de la nobel fuerza sindical que disputará afiliados contra Udap. Nació en 2020, en marzo comenzaron los trámites legales en el Ministerio de Trabajo de la Nación. Pero la pandemia frenó los papeles. Según aseguraron, en un mes consiguieron más de 400 afiliados adherentes. Más tarde, ya en 2021, las negociaciones paritarias encendieron la mecha para movilizarse y acelerar las gestiones en Buenos Aires.

Ante las autoridades nacionales, intercedió la rama autónoma de la Confederación Trabajadores de la Argentina. Así lograron obtener la personería gremial provisoria que les permite arrojarse en la búsqueda de afiliados y pujar por participar como miembros paritarios en la próxima instancia a mediados de año. "Si el gobierno quiere legitimar la lucha docente y tener amplia participación no tiene que aceptar", dijo Valdemoros en su discurso. También atacó con munición gruesa a la conducción actual de Udap, con Luis Lucero a la cabeza. Tal vez en recordatorio al momento de su expulsión, cuando los delegados votaron a favor, el dirigente expresó que las decisiones de las formaciones docentes deben tomarse "en asamblea y no con los delegados amigos de la conducción". Para Valdemoros fue "Lucero el que nos empujó a eso" por la "escasa representatividad del gremio".
Por su lado, Cáceres consideró que Lucero "toma las decisiones sin considerar a las bases". Y agregó que los secretarios generales de Udap siempre estuvieron influenciados por "posicionamientos ideológicos partidarios" que priorizan por sobre los intereses de los docentes. En tanto que vincularon a Lucero con el peronismo/kirchnerismo y dijeron tener un audio donde el mandamás de Udap dijo que "ni en sueños" esperaba un aumento del 50% como el que dio el Gobierno de Sergio Uñac en febrero pasado. En ese sentido, Valdemoros indicó que las manifestaciones de los docentes autoconvocados que la agrupación germen del Sindicato Docentes Unidos integraba fue la que logró ese porcentaje.