Elecciones2021

Teléfono de Alberto para los partidos provinciales

Desde la Casa Rosada abrieron la convocatoria para fortalecer el lazo con los otros aliados del oficialismo. En San Juan Uñac dio el ok.
domingo, 21 de febrero de 2021 · 11:14

Como en todo año electoral, la Casa Rosada se abocó a fortalecer lazos con las distintas corrientes que integran el oficialismo. En el colorido Frente de Todos, el presidente Alberto Fernández se encamina a conducir el PJ y se apoya cada vez más en su relación con los gobernadores. Pero sus operadores políticos también empezaron a cuidar a los socios minoritarios y muchas veces postergados: los partidos provinciales. En esta estrategia, al bloquismo le llegó la hora de tener un poquito más de atención.

El responsable de este armado federal se llama Julián Leunda, un operador de confianza de Alberto, oriundo de Comodoro Rivadavia, la ciudad más poblada de Chubut. Ganó notoriedad en las líneas gerenciales del Grupo Indalo. Desde que comenzó la campaña presidencial se encolumnó detrás de Fernández y se convirtió en una de las caras visibles hacia el interior del país. Con apenas 29 años de edad, actualmente es el vicejefe de Asesores de Presidencia de la Nación.

Leunda le adelantó al presidente del Partido Bloquista, Luis Rueda, que en los próximos días habrá una convocatoria para todas las fuerzas provinciales que conforman el Frente de Todos, para que confluyan en Buenos Aires en una mesa bien federal. El sanjuanino comprometió la participación suya. Entre los asistentes más prominentes, también estará el Movimiento Popular Neuquino que gobierna aquella jurisdicción patagónica.

Rueda conoció a Leuda en el transcurso de 2019, cuando el comodorense recorría el país articulando las actividades de campaña de Alberto. San Juan era uno de los eslabones necesarios y desde entonces han sostenido el vínculo. Pero el fin de semana largo funcionó para intensificar la relación. Se vieron personalmente y acordaron tender un puente directo con Buenos Aires.

Asesor. Alberto Fernández y su vicejefe de Asesores de Presidencia, Julián Leunda. El joven operador está convocando a los partidos provinciales.

¿Un puente que le pase por encima a Sergio Uñac? No, en absoluto. El gobernador estuvo al tanto del encuentro y prestó su acuerdo para que el bloquismo tenga su propia vía de contacto con la mesa nacional del Frente de Todos. De hecho, la invitación de Leunda a Rueda ocurrió cuando el presidente del partido de la estrella integró la comitiva uñaquista en la Ciudad Autónoma en la víspera del Carnaval.

Uñac encabezó todas las gestiones acompañado por el ministro de Obras y Servicios Públicos, Julio Ortiz Andino. Aunque no apareció en las fotos, también estuvo Rueda, como subsecretario de la Unidad Gobernación. Tras bambalinas sucedieron las conversaciones políticas.

El gobernador terminó de cerrar su participación en la nueva conducción del Consejo Nacional del PJ, en esta etapa bajo el mando de Alberto. Mientras tanto, Rueda aceitó la relación bloquista con el albertismo. Fue un movimiento que anticipa la previsible continuidad del partido de Cantoni en el Frente de Todos.

Rueda sucedió a Graciela Caselles en la presidencia del Comité Central del Partido Bloquista, atando el regreso de algunos disidentes que se habían ido disgustados por la alianza con el PJ.  Ahora tendrá que encaminar las tensiones internas para renovar el acuerdo. El joven dirigente está convencido de dos cosas. La primera es que no pueden jugar en soledad, desprendidos de una fuerza nacional, en ocasión de elecciones para el Congreso. Y la segunda es que la oposición no ofrece cabida para siquiera tener un acercamiento.

El bloquismo cuenta con que Uñac nuevamente ceda el tercer lugar de la lista de diputados nacionales, un cargo no expectante pero que sí otorga visibilidad. Además quien lo ocupe tendrá durante los próximos cuatro años la posibilidad cierta de entrar como relevo, por variados motivos. Hay ejemplos sobrados al respecto. El propio Rueda tuvo la oportunidad de asumir la banca que dejaba Daniela Castro en diciembre de 2019 aunque resignó ese derecho y permitió el ingreso de Francisco Guevara.

¿Acaso Marcelo Orrego, referente máximo de Juntos por el Cambio, haría a los bloquistas una mejor propuesta? Rueda no lo cree así. Por otro lado, la oposición juega una sola banca, la de Eduardo Cáceres. Por lo tanto, si no hubiera un cambio rotundo en la cosecha de votos, el macrismo tendría bastante poco para tentar o seducir al centenario partido de Mitre y Alem.

Rueda tiene además una afinidad ideológica con el gobierno de Fernández, en línea con lo expresado por Uñac. Su argumento para convencer a los reacios a renovar el acuerdo con el peronismo es que todos sabían la función que desempeña como subsecretario de la Unidad Gobernación. Desde ese sitio ha construido en buena medida su posición.

Ahora bien, que el bloquismo siga inserto en la coalición gobernante no significa que tenga planes de diluirse en el peronismo. Es una etapa que, según los planes de la nueva conducción cantonista, llegará a su fin eventualmente. No será mientras gobierne Uñac. Pero cuando el pocitano concluya su gestión y haya agotado sus reelecciones, podrían separarse los caminos. 

Antes tendrán que construir referentes o candidatos naturales en cada uno de los 19 departamentos. Sin competitividad electoral en toda la provincia, arriesgar una lista bloquista pura sería someterse a una derrota que tiene antecedentes. En 2003, siendo gobierno, Wbaldino Acosta buscó la reelección pero quedó tercero detrás de José Luis Gioja y Roberto Basualdo.  Dos años después, en las legislativas de mitad de mandato, la dupla Juan Gilberto Maratta para el Senado y Alfredo Castillo, para Diputados, también quedó relegada al tercer escalón.

Este archivo saldrá a relucir cuando haya que dar el debate frente a los que exigen la autonomía inmediata. Rueda propone medir mejor los tiempos. Esto implica también hacer algunas jugadas en el medio. La aparición sorpresiva para algunos de una lista bloquista en la elección de vicepresidente del Foro de Abogados es prueba de ello.

A la tradicional disputa entre la lista filoperonista “Unidos por el Foro” y la ultraopositora “Foro Independiente” se sumó una tercera corriente encabezada por Wbaldino Acosta Zapata, hijo del exgobernador y referente clarísimo de un sector de los matriculados. El letrado avanzó con el guiño de Rueda y fue una movida para darle presencia al partido de la estrella ‘donde nunca debió perderla’, explicó una alta fuente. El espacio siempre se caracterizó por tener sólidos equipos técnicos y esta participación en instituciones profesionales es el primer paso para recuperar aquella tradición.

Generó alguna incomodidad la irrupción de Acosta Zapata, en la corriente interna del oficialismo que interpretó esta participación bloquista como una disputa de poder que no vieron venir. Bastó una comunicación para aclarar las posturas. Wbaldino –calculan- captará los votos que de ninguna manera irían a los letrados identificados con el PJ. No compiten entre sí. Si la justificación fue suficiente o puede todavía traer alguna consecuencia, solo el tiempo lo dirá. Todo dependerá, en buena medida, del resultado de las urnas en el Foro este lunes.

Mientras tanto, el bloquismo se encamina a renovar su sociedad estratégica con el PJ ya no solamente por la vía de Uñac sino también directamente con el albertismo, retomando una historia que es de larga data. Un recorte de Diario de Cuyo, fechado el viernes 29 de septiembre de 2006, abona este sendero. En el papel amarillento por los casi 15 años transcurridos, todavía se puede leer el titular: ‘El bloquismo le dijo que sí a Kirchner’. También en la foto se puede distinguir con claridad a un joven Alberto Fernández –jefe de Gabinete en se momento-, Leopoldo Alfredo Bravo, Néstor Kirchner y Edgardo ‘Changuito’ Sancassani.

Archivo. El recorte de septiembre de 2006 con un joven Alberto Fernández junto a Néstor Kirchner y la conducción bloquista del momento.

La nota impresa está circulando de teléfono en teléfono por estos días. Ayuda a la memoria incluso de los sectores más reactivos al Frente de Todos. En Nación todos los apoyos cuentan y aunque la comunicación con Uñac es fluida, buscarán ahora también tener llegada directa con los accionistas más modestos de la alianza en cada rincón del país. El albertismo no está inventando nada. Solo empezó a desempolvar las viejas relaciones. El bloquismo también está apelando a esa memoria.

Y a la luz de ‘Vacunagate’ que estremeció a la Casa Rosada, cada respaldo renovado contará para llegar al cuarto oscuro de la mejor manera posible.

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