Mundillo legal

Lo que callan los abogados de San Juan

Tres profesionales sanjuaninos contaron anécdotas e historias curiosas que vivieron en su trabajo. Por Natalia Caballero.
jueves, 31 de enero de 2019 · 23:25

El anecdotario de un abogado podría tener más páginas que la Biblia. Desde peleas en los despachos, charlas oficiando de psicólogos hasta confesiones extrañas sobre gustos sexuales. Todas estas historias y más guardan los despachos de los profesionales del derecho y Tiempo de San Juan te las cuenta en primera persona. 

-Las mentiras tienen patas cortas

Gustavo De la Fuente es un conocido abogado penalista. Desde hace doce años ejerce y decidió dedicarse al derecho penal luego de defender a un hombre acusado de delitos contra la integridad sexual con una historia muy particular. "Mi primera causa fue un delito contra la integridad sexual que se terminó ganando en la Corte. Mi cliente fue procesado y condenado por la Sala pero lo terminó absolviendo la Corte. Se descubrió que era inocente y todo el mundo sabe que no es nada bueno estar preso en el Penal por un delito contra la integridad sexual. Fue gracias a esa causa que descubrí que quería dedicarme a las causas penales", contó el letrado. 

Si algo define a los clientes de causas penales es que mienten. "Los clientes generalmente mienten. Los ven, identifican donde viven pero ellos nunca fueron, nunca estuvieron en el lugar aunque los testigos los hayan visto. Siempre dicen que son inocentes, son contados con los dedos de la mano los que dicen la verdad. La excusa más común es que te digan que estuvieron con la novia en una fiesta pero que no los vio nadie", dijo De la Fuente. 

Tiene un montón de anécdotas para contar pero entre las que más le llamaron la atención recordó algunos y los compartió con este medio. "Me llamó la atención una vez que vino al estudio una mujer para que lo representemos a su esposo. La mujer preguntaba insistentemente cómo se podía arreglar económicamente, cómo podía pagar los servicios e insistía con esa frase "cómo podemos arreglar". Como le vi la intención le respondí que eramos diez abogados hombres y ella sin pudores respondió: -Ahh bueno, habrá que hacerse una fiestita entonces. Tremendo".

El caso que más le llegó al corazón fue uno que terminó con un padre absuelto. "Los casos de delitos contra la integridad sexual son muy complejos. Un hombre fue acusado de abusar de su hijo. Cuando el niño fue a declarar en la Cámara Gesell, la psicóloga terminó diciendo que le quitaran el niño a la madre porque lo golpeaban para que lo acusara al padre. Se tuvieron que ir de la provincia. Al niño casi le da un brote psicótico, lo estaban haciendo sufrir", relató. 

Gustavo dijo que a veces surgen peleas con los colegas, algunas son muy acaloradas pero se terminan resolviendo de la puerta de Tribunales para afuera. "Una de las personas que más siento haber perdido en Tribunales fue a Manini, siempre terminábamos peleados en todos los juicios pero a la semana me decía que ya se le había pasado y nos arreglabamos. Fue una gran persona", concluyó.  

-Ser mujer y penalista 

Filomena Noriega es una conocida abogada penalista sanjuanina. Noriega arrancó en el 2005. Al principio, empezó con causas civiles hasta que los clientes penales comenzaron a llegar y nunca más paró. Según aseguró, es muy difícil hacer penal siendo mujer. "Hay peleas con los colegas, que muchas veces te desacreditan. Es complicado pero me apasiona. Quise hacer laboral pero me incliné por lo penal. Me buscan mucho", indicó.  

Uno de los casos que más la impactó fue del fuero civil y en sus inicios. "Era un sucesorio, empezaba a trabajar en un estudio. Entraba a las 17.30 pero el lugar abría a las 18. Había como cinco personas esperando, todas llenas de tierra. Les pregunté si estaban esperando al otro abogado que trabajaba conmigo y me dijeron que sí. Los cinco querían abrir el sucesorio de la madre. Cuando el colega les preguntó cuando se había muerto la madre, le contestaron que el día anterior y que la habían enterrado a las 17. En menos de una hora ya estaban en el estudio para arrancar con el trámite", apuntó.

Filomena dijo que la experiencia permite identificar las mentiras de los clientes pero que mienten mucho. El caso más extremo lo tuvo al arranque de su carrera: "Un vecino denunció a otro por lesiones en la comisaría 5°. Mi cliente me dijo que se había tropezado y que le había pegado con una pala al vecino por el tropiezo. Cuando voy a la comisaría me dicen que las lesiones estaban constatadas por el médico legista. Estaba mi cliente escondido por ahí y le dije: ¿Para qué me miente? Era muy ingenua".

Al consultarle si recordaba algún episodio que la haya impactado, Noriega describió un caso que le hiela la sangre a cualquier persona. "El caso más fuerte fue una vez que defendí a un abuelo de 25 de Mayo. En la comisaría 32° lo habían denunciado por abusar de sus nietos. Finalmente el hombre terminó absuelto. Cuando fue al estudio a pagarme, antes de cerrar la puerta me dijo: -Sabe una cosa, a mi me gustan mucho los niños. Pegó el portazo y se fue. No pude dormir del impacto", cerró. 

-La voz de la experiencia 

César Jofré lleva 29 años ejerciendo. Reveló que desde que se recibió de abogado, decidió hacer camino dentro del derecho penal. "Desde que estudiaba pensaba que los de la Coca Cola ya tenían abogados que los defendieran, por eso siempre me perfilé a lo penal", alegó. 

Coincidió con sus colegas sobre los clientes y sus mentiras constantes. "Hasta ahora todos los que vienen por el estudio son inocentes. No encontrás uno que te diga que ha sido y después las pruebas, los testigos y hasta los análisis de ADN confirman lo contrario", señaló entre risas. 

Es tan amplia la cartera de clientes de Jofré que ha aceptado clientes enfrentados por la misma causa. "Son tantos que por ahí se te olvidan los nombres. En un momento te das cuenta y tenés que renunciarle a una de las partes", apuntó. César se ha hecho amigo de varios de sus clientes, con quienes llega a forjar una relación de amistad hasta con sus familiares. 

A la hora de desglosar su anecdotario, el abogado dijo que nunca tuvo problemas en las causas penales pero sí con una civil. "Voy a notificar un divorcio en Sarmiento. Llegué en la mañana y el hombre no sabía que su mujer quería divorciarse y a eso se le sumó que era su cumpleaños. Se volvió loco y ahí pensaba nunca en una causa penal tuve un problema y este señor se desbordó hasta pasar límites que nunca había visto", finalizó. 

 

 

 

 

 

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