La ciudad de Concepción del Uruguay despertó este miércoles sumida en una profunda crisis social y económica. La empresa Granja Tres Arroyos, gigante del sector avícola con 65 años de trayectoria, anunció el cierre por tiempo indeterminado de su planta "La China". La medida, comunicada de madrugada, sorprendió a los operarios que, al llegar para cumplir sus turnos, se encontraron con los portones encadenados y una fuerte custodia de vigilancia privada.
Un conflicto que escala tras meses de agonía
La decisión afecta directamente a cerca de 1.000 familias que dependen de la actividad de la planta. Según denuncias de los trabajadores, la situación de inestabilidad comenzó en 2025, marcada por el pago de salarios en cuotas fragmentadas que no terminaban de completarse. "Nos pagan las quincenas en cuotas y cada vez peor. Empezaron en dos pagos, después tres, cinco y ahora ni siquiera cumplen", relató uno de los empleados con décadas de antigüedad en la firma.
La versión de la empresa: Crisis financiera y "bloqueos"
Desde la patronal, la firma justificó el cierre alegando una "delicada situación financiera" provocada por el cierre de los mercados de exportación debido a la gripe aviar y la pérdida de competitividad del sector. No obstante, Granja Tres Arroyos también responsabilizó a los gremios por lo que calificó como "medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas", denunciando paros, trabajo a desgano, ausentismo elevado y presuntos hechos de violencia contra operarios que querían trabajar.
Sin embargo, los números de la compañía revelan una crisis estructural más profunda: enfrenta un pasivo superior a los $51.700 millones, con una cadena de pagos resentida que incluye cheques rechazados y deudas previsionales millonarias.
Impacto regional y respuesta gremial
El cierre no solo golpea a los operarios directos, sino que amenaza con paralizar toda la cadena productiva regional, afectando a transportistas, proveedores y comercializadores. Ante la gravedad de los hechos, el Sindicato de la Alimentación y el de la Carne se declararon en estado de alerta y movilización, realizando marchas por la ciudad junto a familiares de los afectados.
Por su parte, el intendente de Concepción del Uruguay, José Eduardo Lauritto, calificó el escenario como "dramático". La Secretaría de Trabajo de Entre Ríos ha convocado a una audiencia de carácter "urgente e indeclinable" en Paraná para intentar forzar una instancia de diálogo que permita la reapertura de la planta y garantice la continuidad de los puestos laborales.
Por el momento, el futuro de los trabajadores de Granja Tres Arroyos es una incógnita, sujetos a una negociación que deberá resolver tanto el millonario desequilibrio financiero de la empresa como la restitución de los derechos laborales vulnerados.