Detrás de las sonrisas hubo cierta tensión la semana post-elecciones dentro del Frente Cambiemos por San Juan. Sonrisas, por haber sostenido la diferencia a favor en Capital, único municipio donde no les ganó el Frente Todos. Y tensión, porque inocultablemente arrancó la carrera de posicionamientos para 2019 en ese distrito que parece al alcance de la mano.
“Yo les agradezco pero no es momento de hablar de candidaturas”, dijo Rodolfo Colombo en Canal 13 el mismo lunes, consultado sobre lo dicho detrás de bambalinas la noche anterior, en plena euforia en el bunker de Roberto Basualdo. El líder de ACTUAR no negó que su nombre ya se hubiera echado a rodar para la intendencia de Capital en 2019. Pero gambeteó el asunto, consciente de que asomar la cabeza a esta altura sería un error estratégico imperdonable para un dirigente veterano.
Sin embargo, tan fuerte sonaron las voces internas con el nombre de Colombo, que los socios capitalinos de Dignidad Ciudadana se vieron en el deber de salir a marcar la cancha. El concejal Ricardo Marún ofició de portavoz para pre-lanzar también a Alberto Sánchez. Fue una elegante manera de mandar un mensaje público a los hermanos del PRO, ACTUAR y Producción y Trabajo. No sea que el acuerdo ya esté cerrado y terminen viendo el asunto de afuera, con la ñata contra el vidrio.
Las cuentas que sacan en Dignidad Ciudadana giran en torno al aporte de votos que demostraron en las primarias que son capaces de hacer en Capital. El pasado 13 de agosto, la lista encabezada por Carlos Rodríguez y Alberto Sánchez sumó 6.295 votos en el municipio. El número aislado no significa mucho. Pero adquiere otro peso comparado con los guarismos del 22 de octubre.
En las elecciones generales del pasado domingo, la lista de Roberto Basualdo-Eduardo Cáceres se terminó imponiendo sobre la de Rubén Uñac-Walberto Allende por 6.375 votos en Capital. Sorprendente coincidencia. Para la mesa chica de Dignidad Ciudadana, la diferencia fue precisamente el voto suyo, que lograron fidelizar y transferir.
Consideran haber pasado la prueba sobradamente. Ahora les corresponde otro lugar. Otra participación en el armado que se haga para Capital en 2019. Y están dispuestos a hacerse sentir.
La niña bonita
Capital representó para el Frente Cambiemos casi el 25% del total de votos que obtuvo el espacio en toda la provincia: 31.536 de 133.602 votos según el escrutinio provisorio. Sottovoce, dentro del bunker los capitalinos facturaban que casi sumaron lo mismo que Santa Lucía y Rivadavia juntos, dos municipios donde hay intendentes del basualdismo y sin embargo se impuso el Frente Todos con holgura.
Según el escrutinio provisorio, Cambiemos obtuvo en Santa Lucía 12.094 votos y en Rivadavia 21.040 votos. Esto es 33.134 votos entre los dos, contra los 31.536 de Capital. Es una cuenta que difícilmente haga alguien de afuera. El cálculo surgió desde las entrañas del bunker de calle Laprida.
Por todas estas razones Capital se presenta al alcance de la mano para Cambiemos, asomándose a las elecciones municipales de 2019. Además está el antecedente de 2015, cuando el justicialista Franco Aranda se hizo de la Intendencia con poco más del 40 % de los votos, mientras Colombo y Cáceres jugaban por separado y obtenían el 31 % y 24 % respectivamente. Hoy están juntos. Podrían especular –de hecho lo hacen- que la unión los pondrá por encima del peronismo.
Sin embargo, hay asperezas por pulir. Un par de fuentes calificadas revelaron que Colombo y Cáceres tuvieron un encontronazo en 2015, cuando el macrista estuvo a punto de declinar su candidatura a intendente para facilitar la victoria del hombre de ACTUAR, pero terminó compitiendo. Y la división favoreció al PJ, como quedó demostrado.
En 2017 Colombo amagó con plantearle interna a Cáceres para la candidatura a diputado nacional. Pero evitó hacerlo y se corrió al discreto lugar de suplente de Basualdo, en atención a un acuerdo político mayor. Habría intervenido el intendente santaluceño Marcelo Orrego para acercar posiciones. El jefe comunal planteó la urgente necesidad de recuperar y consolidar la confianza entre las cabezas del espacio. Y el gesto necesario en esta ocasión era respetarle a Cáceres su posible reelección. La retribución vendrá en 2019.
Colombo accedió. Y el diputado nacional macrista tuvo un gesto la noche del domingo 22 de octubre: fue personalmente con el titular del ENACOM, Enzo Cornejo, hasta el bunker de la Juventud de ACTUAR, para saludar a los militantes del partido. El guiño no pasó inadvertido. Hay una relación en ascenso.
Por eso surge con nitidez que el turno de Colombo será en 2019, para el municipio de Capital, con apoyo de todos. O de casi todos. Habrá que interpretar las demandas de Dignidad Ciudadana y del resto de los integrantes del frente. Acaso alguien pueda ignorar la participación de los bloquistas disidentes y del radicalismo.
Pero no todo está escrito. Es apenas un borrador, un esbozo. Basualdo volvió a decir públicamente que no será candidato a gobernador en 2019, mientras siguen esperando que Orrego se decida a liderar. ¿Y si el santaluceño no quisiera? Alguno hasta arriesgó que Colombo podría encabezar a nivel provincial si fuera necesario. Eso lo correría del juego en Capital. Pero falta bastante todavía. Son apenas los primeros días después de las elecciones de mitad de mandato. Queda una eternidad.