La investigación por el brutal asesinato de José Yáñez, el jubilado de 75 años hallado sin vida en su finca de Médano de Oro, tuvo noticias en las últimas horas. Personal policial de la Brigada de la UFI Delitos Especiales a cargo del fiscal Francisco Nicolía procedió a la detención de un tercer sospechoso, elevando a tres el número de personas vinculadas a la causa que ha conmocionado a la sociedad.
El nuevo aprehendido fue identificado como Jorge Buenanueva, de 71 años. Según fuentes ligadas a la investigación, la detención de Buenanueva se produjo tras detectarse serias contradicciones en su testimonio. El sujeto habría declarado inicialmente que no mantuvo contacto ni vio a la víctima durante la jornada del viernes; sin embargo, las pesquisas y diversas tareas de inteligencia lograron comprobar que efectivamente estuvo presente con Yáñez en las horas previas al deceso. Esta presunta mentira ante la justicia lo colocó de inmediato bajo la lupa de los fiscales.
Los otros implicados y el móvil del hecho
Buenanueva se suma a los dos detenidos que ya posee la causa, identificados como Lucas Alberto Pereyra (40) y René Alomo (43). Ambos son vecinos de la zona y residían a pocos metros de la propiedad de la víctima. Según trascendió de la investigación liderada por la UFI Delitos Especiales, en los domicilios de Pereyra y Alomo se habría secuestrado material probatorio de "vital importancia", que los vincularía de manera directa con la escena del crimen.
Cabe recordar que José Yáñez fue encontrado en su vivienda de calle 12 y Alfonso XIII con signos de haber sufrido una violencia extrema. Los informes forenses revelaron que la víctima agonizó antes de morir, producto de una brutal golpiza y heridas de arma blanca.
La principal hipótesis que manejan los investigadores es el robo. Se estima que los delincuentes ingresaron a la finca con el dato de que el trabajador rural guardaba una suma cercana a los $400.000, dinero que habría sido el móvil del ataque. Con la detención de Buenanueva, la Justicia busca determinar si este actuó como entregador, encubridor o si tuvo una participación activa en el asalto que terminó con la vida del jubilado.
Los tres sujetos permanecen a disposición de la Justicia mientras se aguardan las audiencias de formalización de la imputación. Por el momento, la causa está caratulada como homicidio criminis causa, un delito que prevé la pena máxima de prisión perpetua.