La Corte Suprema salió ayer a despegarse de la difusión pública de una escucha judicial realizada al teléfono del exjefe de la SIDE kirchnerista, Oscar Parrilli, en la que se registró un diálogo que motivó una denuncia penal contra Cristina de Kirchner por parte del fiscal federal Guillermo Marijuan. El funcionario acusó a la exmandataria de los supuestos delitos de "abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público" y "falsa denuncia". Con teléfono intervenido por orden de Ariel Lijo en el marco de una investigación por encubrir a Ibar Esteban Pérez Corradi, la denuncia recayó ayer en el juzgado de Sebastián Casanello. El hilarante diálogo acontecido a mediados de 2016 en el que Cristina trata de "pelotudo" al exsecretario general de la Presidencia por no haberla reconocido en el teléfono y que disparó la denuncia de Marijuan abre más la puerta a interrogarse sobre la escasez de recursos con las que contaban las máximas figuras del kirchnerismo que la posible comisión de un delito, dado que todas las denuncias contra Stiuso habían sido presentadas en 2015 e inauguradas por Gustavo Vera, que acusó de lavado y enriquecimiento ilícito al exhombre fuerte de la SIDE.





