En paralelo con la detención de Lázaro Báez el juez federal Sebastián Casanello dispuso la misma suerte para el contador Daniel Pérez Gadín, clave en la ingeniería financiera del empresario santacruceño.
Ambos están acusados por el caso de lavado de dinero conocido como "La Ruta del Dinero K".
Tanto Báez como Pérez Gadín habían sido llamados a indagatoria por el magistrado en el marco de esa investigación. En principio la convocatoria era para el 26 de abril, pero ayer el magistrado lo adelantó para este jueves. Y hoy sorprendió con una nueva medida.
Báez fue arrestado apenas el avión que lo trasladaba aterrizó esta tarde en el aeropuerto de San Fernando. Su contador corrió igual suerte minutos después. Las fuerzas de seguridad lo encontraron en su casa, en la ciudad de Buenos Aires.
Según el sitio Expediente Político, Pérez Gadín consiguió acercarse a Báez a través de una relación con sus hijos, Martín y Leandro. Con ellos entabló una relación de confianza, que le permitió ganar terreno en el núcleo empresarial.
El trabajo para inmiscuirse en el entorno más íntimo del empresario tuvo un salto en 2009, cuando hizo gestiones por negociados con un grupo de coreanos. De acuerdo con el mismo sitio, el contador hizo un trabajo de "limpieza" en el conglomerado de compañías y puso gente de su confianza en puestos clave.