La histórica líder del PJ, Rosalía Garro, recibirá en el
Congreso Nacional el premio a los Derechos Humanos de las Mujeres, organiza
anualmente la Banca de la Mujer del Senado Nacional, que preside Marina Riofrio.
El galardón distingue a personalidades y organizaciones argentinas destacadas
en la promoción y protección de estos derechos.
El acto será este jueves 17 de marzo a las 10.30 en la
Cámara Alta y Rosalía cuenta las horas y ultima los detalles de su viaje a
Buenos Aires, que en su caso requiere especiales cuidados porque se moviliza en
silla de rueda y tiene mucha dificultada para hablar desde que sufrió un ACV,
en octubre del año pasado. Sus hijas Andrea y Valeria, además de Luisa, quien
la cuida, son su incondicional ayuda en estas horas previas.
Razones para merecer el premio, no faltan. Rosalía María
Garro nació meses después del terremoto que destruyó a la ciudad de San Juan.
Creció con la reconstrucción de la provincia, con el ejemplo de militancia de
sus padres y bajo el matriarcado de Lilia, primera presidenta mujer de un
subcomité femenino del partido cantonista, allá por 1934.
Quizás por esas tres circunstancias de su niñez, Rosalía
forjó un fuerte temperamento, un gran compromiso político en defensa de los
derechos humanos y fundamentalmente fue una pionera en la igualdad de género.
Desde adolescente militó en la juventud peronista, épocas de
clandestinidad y encabezó la agrupación Evita-San Juan, integrada por mujeres peronistas; luego participó en la
organización político militar montoneros, hasta que debe exiliarse en Buenos
Aires, tras sucesivas amenazas.
Fue maestra de grado durante 35 años, interrumpidos por la
dictadura militar. Fueron días de encierro para Rosalía, quien al igual que su
marido Carlos pasaron amargos momentos mientras estuvieron detenidos. Pero eso
lejos estuvo eso de amedrentarla: luego de la cárcel vendió tortitas y
sándwiches, se desempeñó como obrera serígrafa, auxiliar de estudio jurídico,
jefa de trasbordo minero de caleras y canteras.
Recién a los 47 años y con mucho sacrificio de por medio
logra iniciarse en la función pública como jefa de Gabinete de la secretaria de
Relaciones con la Comunidad del ministerio del Interior provincial, y como jefa
de Gabinete de la secretaria de Educación.
Apenas pudo encontrar un área para trabajar para la mujer
arremetió con todo: fue creadora del departamento de la mujer de PAMI, y ocupó
destacadamente la subsecretaria de la Familia del ministerio de Desarrollo
Humano. Desde allí luchó por la reglamentación para su aplicación de la a ley
de violencia contra la mujer de 1994 de la provincia, hasta que consigue en
marzo de 1996, se reúna por primera vez en San Juan el Consejo Federal de la
mujer con la participación de las funcionarias del área mujer de todo el país.
Una histórica jornada.
Lo anterior impulsó a Rosalía a presentar el decreto
reglamentario de la ley de violencia contra la mujer que, igual que la ley, se
constituye en pionero y modelo para las legislaciones de las demás provincias.
En el año 83, al reorganizarse el partido justicialista, es secretaria de
Acción Social de la Junta Departamental de Rawson, presidida por José Luis
Gioja. Miembro del Consejo Nacional del Partido Justicialista entre 1991 y 1995
y luego consejera provincial del partido, ocupa la secretaria de la Mujer
durante 2 periodos, hasta el año 2003, cuando es electa diputada
provincial, hasta la fecha y presidenta
de la comisión de Derechos Humanos y Garantías.
Sus proyectos presentados, algunos convertidos en
resoluciones o leyes, se refieren todos a los derechos de la mujer y de la
familia, la ley del registro único de deudores alimentarios. Su desafío: la
modificación de la ley de cupo que en San Juan trabajó y continúa haciéndolo
con la diputada Stella Villagra y la
senadora nacional Marina Riofrio.
Tras el accidente cerebro vascular que sufrió, como era de
esperar, Rosalía no bajó los brazos: en plena terapia intensiva convenció a los
médicos de ir a votar en las últimas elecciones presidenciales. Hoy, con la
misma fortaleza de siempre, se alista para ser homenajeada por el Senado.
(Fuente: Prensa Senadora Riofrio)