Duró tres horas y tuvo la intensidad de una cumbre pre
ruptura. Miguel Angel Pichetto, jefe de la bancada peronista, puso sobre la
mesa el proyecto de reforma electoral que empuja Mauricio Macri y constató lo
que olfateaba: que la mayoría recela la iniciativa.
Pichetto quedó en minoría y trató de administrar una
rebelión que, además de desafiar su postura, refleja el malestar acumulado
contra la Casa Rosada, según reconstruyó Clarín.
Hay versiones cruzadas sobre si hubo votación interna o no.
Así y todo, las fuentes coinciden en que más de 25 -algunos dicen 30- senadores
plantearon resistencias, o franco rechazo, a la reforma electoral macrista. La
bancada que capitanea Pichetto tiene 35 miembros.
Hubo más. Al quedar casi en soledad (su postura la
compartieron Rodolfo Urtubey y Dalmacio Mera) deslizó que si no expresaba a la
mayoría debían discutir el mando del bloque.
- Eso lo vamos a hacer en febrero, Miguel -le dijo un
senador. Es lo que late: la boleta electrónica visibiliza el malestar de
algunos sectores del bloque con la jefatura del rionegrino.
Al margen del tono ríspido, dos senadores confiaron a Clarín
que la postura no está fijada del todo. Hoy al mediodía el bloque se reunirá
con gobernadores peronistas para tomar la decisión última.
Están invitados los gobernadores Sergio Uñac de San Juan,
Lucía Corpacci de Catamarca, Gustavo Bordet de Entre Ríos, Juan Manzur
(Tucumán), Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Sergio Casas (La Rioja) y Gildo
Insfrán (Fromosa).
La mayoría confirmó. Otros mandarán a sus vices: José Neder
en nombre de Claudia Ledesma (Santiago del Estero) y Pablo González, vice de
Santa Cruz, en representación de Alicia Kirchner. Aunque no forma parte del
bloque PJ-FpV, esperan a Carlos Verna (La Pampa).
Domingo Peppo, del Chaco, apoya la reforma pero no estará
porque recibe a Macri en su provincia.
Ayer por la tarde se bajó Juan Manuel Urtubey, mandatario de
Salta, que a través de su hermano, Rodolfo, y su primo, Mera, recibió anticipos
de un panorama complejo en el bloque. El salteño es promotor de la boleta
electrónica.
Este jueves, mientras senadores y gobernadores se entreveren
con la reforma electoral en el Congreso, Urtubey será el invitado top de un
almuerzo de "La Mesa de los Jueves", ronda que fundó hace años
Antonio Cafiero y ahora se reúne en el café Moliere de San Telmo bajo el
padrinazgo de Ginés González García, Alicia Pierini y Guillermo Piuma.
"No entendemos el apuro del gobierno. ¿Porqué no se
hace gradual? ¿Porqué no vamos de a poco?" confió un senador que apunta a
la gradualidad. Puede ser solo una excusa: a muchos, el tecno-voto no les
agrada.
Hay, en la resistencia a la ley, tres enfoques u posturas:
# Un sector, ultra K, aparece en la postura de rechazar todo
proyecto que tenga el sello PRO. Son pocos pero activos y aprovechan la
resistencia de otros para oponerse. En la reunión de anoche, Virginia García,
senadora por Santa Cruz y cuñada de Máximo Kirchner, se encabritó contra
Urtubey. En ese club están, además, Marcelo Fuentes (Neuquén) y Ruperto Godoy
(San Juan), entre otros.
# Hay senadores, con gobernadores
de diálogo con la Casa Rosada y no tanto, que consideran que a lo largo del año
"le votamos todo lo que pidió el Gobierno" pero eso no se vio en la
consideración hacia las provincias. "Hasta acá llegamos: no le puede salir
todo porque si" dijo un senador. Puede ser un argumento político para
evitar decir, abiertamente, no a la boleta electrónica. Entre ellos está, por
caso, el formoseño José Mayans.
# El tercer grupo es
el más volatil: lo integran senadores, como Juan Manuel Abal Medina, Omar
Perotti y, entre otros, Gerardo Zamora que quieren modificar el proyecto (por
ejemplo, elimitar el chip e incorporar una calendario de aplicación graudal)
pero temen que esas correcciones sean anuladas por Diputados. Es una cuestión
de dinámica legislativa: si el Senado aprueba modificaciones con mayoría,
Diputados puede insistir con mayoría con el proyecto original. El atajo es que
Senado apruebe las modificaciones con 2/3.