El senador radical Ernesto Sanz, precandidato presidencial de la interna con el PRO y la Coalición Cívica, anunció hoy a su compañero de fórmula, que será el economista Lucas Llach. Lo hará oficial hoy a las 16 en el Comité Nacional de la UCR.
A través de Twitter y Facebook, Sanz hizo oficial el anuncio y calificó a Llach como "un gran talento al servicio del país". El economista se desempeñaba como coordinadir de los equipos técnicos encargados de elaborar el programa de gobierno del senador, que afirmó: "De esta forma queda clara la importancia máxima que doy al programa: nadie mejor ni con más autoridad para dirigirlo que el propio candidato a vicepresidente".
"Siendo joven, ha sabido ganarse un respeto unánime en todas las actividades que ha realizado. Todos le reconocen un pensamiento sólido y original, una incansable vocación innovadora y una comprensión profunda de la realidad argentina y mundial. Defiende con firmeza ideas y valores que compartimos desde que tuve la suerte de conocerlo", lo elogió.
Llach es economista y se dedica a temas de historia económica. Es director y profesor Departamento de Historia, director de la Licenciatura en Ciencias Sociales y de la Licenciatura en Historia, director de la Maestría en Políticas Públicas y profesor de la Escuela de Gobierno, UTDT. Obtuvo su doctorado en Historia en la Universidad de Harvard, y su licenciatura y estudios de posgrado en economía en la Universidad Di Tella. Escribió junto a Miguel Braun (coordinador de los equipos de la Fundación Pensar del PRO) el libro de texto "Macroeconomía Argentina".
Economista de corte liberal y activo tuitero, Lucas es hijo de Juan José Llach, ex ministro de Educación de la Alianza y mano derecha de Domingo Cavallo. Desde su blog "La ciencia maldita" (http://blogs.lanacion.com.ar/ciencia-maldita/ ex http://lacienciamaldita.blogspot.com.ar/) criticó la gran mayoría de las medidas económicas tomadas por el gobierno nacional. Hasta llegó a oponerse, en 2006, al incremento del Mínimo No Imponible del Impuesto a las Ganancias, a contramano de lo que consideraba la mayoría de los economistas, incluso de su misma escuela.
Fuente: Infonews