-¿Cuál es el proyecto de Cambiemos para los medios públicos?
-Construir un sistema de medios abierto a todo el mundo, donde todas las voces tengan lugar, de calidad, moderno y muy federal, para darle mucha voz al interior, porque vivimos en una Argentina muy centralizada. Y sobre todo, medios que tengan la misión educar e informar. Cuando decimos informar es que tenemos la tarea de contribuir humildemente a la formación de un país de ciudadanos que expresen toda su libertad y creatividad, pero también todo su pensamiento crítico. Hemos vivido unos años donde se trató de una forma muy infantil a los ciudadanos, como si fuéramos ciudadanos de un jardín de infantes, tomando la metáfora de María Elena Walsh. Queremos ciudadanos que escuchen a todas las voces del sistema público y que de ahí rescaten las que más les gustan.
-Finalmente, ¿qué va a pasar con Tecnópolis, el CCK y FPT?
-Van a seguir y van a ser gratuitos.
-¿Habrá pauta privada en el FPT?
-Primero, no es nuestra área de competencia, es de Jefatura de Gabinete, pero por cada peso que entre de pauta privada es un peso que se ahorra el Estado, que puede destinarse a hospitales, escuelas o caminos. Y lo otro es que será un segundo menos que tiene el gobierno para hablar bien de sí mismo.
-Igual, la pauta oficial no es sólo hablar bien del gobierno, se pueden informar cuestiones de interés público…
-No, por supuesto que los gobiernos tienen que mostrar su obra, es parte de la vocación ciudadana, pero venimos de tal hiperbolización de este concepto, donde lo único que había, ya en absurdo lindero con la ridiculez, era la propaganda del gobierno metida adentro del fútbol. Ahora, al venderse publicidad privada, se va a permitir que el fútbol siga siendo gratuito para los ciudadanos, a generar ahorros para destinar a obras públicas y, además, resigna parte de su posibilidad de autopromocionarse. Todos efectos positivos.
-Cambiemos criticó el nombre del CCK. ¿Qué piensan hacer?
-Desde mi punto de vista, había una colisión con las leyes de la Ciudad de Buenos Aires, pero lo decidió el parlamento y es el que lo tiene que resolver. No está en nuestra agenda de hoy. Lo que sí vamos a tener es un CCK abierto a los ciudadanos, donde todos se sienten partícipes. El tema no es el nombre sino los contenidos, que se pueden hacer más plurales.
-Los trabajadores del CCK emitieron un comunicado en el que le piden una reunión, luego de sentirse agredidos por una frase suya: "El que trabaja se queda".
-Decir que quien trabaja se queda dignifica al trabajo. Porque, cuál sería el argumento contrarecíproco: que quien no trabaja no se queda. Todos, en especial los trabajadores públicos, aspiran a que no haya gente que cobre sin trabajar. Estoy convencido de que hay gente que no trabaja, ahí y en muchos lados del Estado. Pero quien trabaja se queda es un buen concepto para empezar el diálogo. Vamos a llegar rápidamente a un acuerdo
-¿Qué opina de la intervención a la AFSCA?
-Como tantas cuestiones de la Argentina, hay una visión de la oposición política del núcleo duro del kirchnerismo que se resiste a entender el resultado electoral. En concreto, Sabbatella violentó la ley porque había una nueva Ley de Ministerios, que es costumbre que se apruebe tal cual. Es la forma que el Ejecutivo da para ordenarse a sí mismo. Y había una dependencia del Ministerio de Comunicaciones que Sabbatella se negó a aceptar.
-A Sabbatella se lo "acusó" de ser militante…
-En la AFSCA se aplica lo mismo que a RTA, donde la ley dice que su titular no tiene que tener una visión político-partidaria.
-¿Pero el interventor de la AFSCA no es un remplazo político?
-Evidentemente, cuando vas a una situación de intervención estás en otro terreno.
-¿Y después?
-Eso es harina de otro costal. Aunque es poco probable y no está en mis planes, si además de ser ministro yo aceptara la titularidad de RTA, me abstendría de hacer por completo ninguna apreciación política, lo mismo deberá hacer el ciudadano que se quede a cargo de la AFSCA. Y Sabbatella violó eso haciendo actos multitudinarios. La idea de la resistencia que ordena a estas patrullas perdidas que han quedado es deficiente moralmente y pobre políticamente. La resistencia en Argentina tiene un valor muy sagrado, que es la resistencia que encaramos todos los argentinos del ‘76 al ‘83 a la dictadura militar. Invocar ese concepto ante un gobierno constitucional es de una pobreza moral pocas veces vista.
-¿Cambiemos tiene la intención de modificar la ley de medios?
-No está en mi área de incumbencia, lo que puedo dar es mi opinión. La ley de Medios nació antigua, de hecho fue modificada por la Ley de Comunicaciones. Necesitamos leyes que regulen el futuro, no el pasado. Hay que meterse en los temas de la tecnología digital, del apagón analógico de 2019, de qué va a pasar con las redes sociales. De eso tenemos que hablar.
-¿Qué evaluación hace de la TV Pública?
-Hay que reconocer las cosas buenas que se hicieron. Si bien aún falta, se modernizó mucho tecnológicamente. Nosotros pensamos en una TV pública que informe y eduque, donde todas las voces tengan lugar. Y desde el punto de vista periodístico, que se rescate el sagrado oficio del periodismo, el oficio terrestre del cual hablaba Rodolfo Walsh, ese periodismo que fue tan manoseado y extorsionado en estos últimos años. Entendiendo que cuando alguien eligió la vocación del periodista o del comunicador social decidió expresar en el lenguaje de su época las circunstancias que está viviendo y traducirlo a la ciudadanía. Se ultrajó al periodismo diciéndole que recibía órdenes del gobierno u órdenes de los empresarios. Vamos a rescatar el rol del periodismo dándoles voz a todos: a periodistas que piensan parecido y a otros que piensan diferente.
-¿Le gusta la programación de Encuentro y Paka Paka?
-Sí. Y me parece que es el concepto de que hay que construir sobre lo construido y salir de esa idea iconoclasta que tenemos los argentinos de destruir lo que se hizo. Es una idea pobre intelectualmente y sobre todo dilapida recursos de todos. Sí tengo la sensación de que ha habido algunos egos ideológicos, pero eso no me impide tener la suficiente lucidez como para valorar la programación de Encuentro.
-¿Eso implica un plan de modificación?
-El nuevo gobierno reivindica para sí la posibilidad de cambiar, por supuesto. Para algo la gente votó un cambio, pero va a ser respetando las cosas buenas que se hicieron.
-¿Está entre los planes oficiales regular la pauta oficial?
-Nosotros no participamos de la toma de decisiones, Télam se ocupa de la administración de la pauta y de la auditoría. Pero sí he hablado con Marcos Peña acerca de que hay una fuerte intención de darle racionalidad y previsibilidad a la pauta oficial en función de determinadas cualidades de los medios.
-¿Estamos hablando de una ley?
-Todavía no puedo decir el instrumento pero es probable que sí.
-Clarín es el principal jugador en el sistema de medios de la Argentina. Y suele imponer sus condiciones. ¿Están preparados para cuando lleguen las tapas negativas de Clarín?
-Si algo quedó demostrado en las elecciones es que la ciudanía tiene una enorme libertad de opinión. Obviamente, los medios periodísticos influyen pero, como dicen varios maestros sociólogos, esa opinión pública es el registro de todas las conversaciones entre los ciudadanos que se dan en un día determinado. Hoy, al calor de las nuevas tecnologías y de la madurez ciudadana, la opinión pública es mucho menos permeable a los medios, que por supuesto tienen una gran importancia.
Procelac
"Fue en medio de las 600 denuncias que se hicieron en las últimas dos semanas de gobierno. Obviamente, con motivos electorales, sin ninguna profundidad", dijo Lombardi sobre una investigación por presunto lavado de dinero.
Sigal, un periodista a Radio y Televisión Argentina
El flamante secretario de Medios Públicos, Jorge Sigal, se ocupará de manejar Radio y Televisión Argentina (RTA) y la agencia de noticias Télam. "No venimos a hacer una contrarevolución, porque no creemos que haya habido una revolución. Lo que queremos es poner las cosas en su lugar, para eso eligió la ciudadanía al gobierno", sostuvo Sigal.
Periodista de larga trayectoria, fue secretario de redacción de las revistas Somos y Gente, de Atlántida, además de editor de la edición dominical del diario Página/12. Estuvo en el primer diario Perfil, en 1998, y además escribió para Crítica, La Nación y la revista Noticias. Hasta 2013, fue director de la editorial Capital Intelectual SA.
Ricardes, en espacios culturales
Gabriela Ricardes tendrá una enorme cartera de espacios culturales y señales de TV bajo su mando. De ella dependerá todo lo concerniente a Tecnópolis y al CCK, además de los contenidos del Polo de Producción Audiovisual, con las señales Encuentro, Paka Paka y Deport TV. Hasta diciembre, fue directora del Centro Cultural San Martín y antes se ocupó de las Cooperaciones Internacionales del Ministerio de Cultura porteño. Entre sus planes, Ricardes buscará hacer de Tecnópolis "un gran parque de arte, ciencia y tecnología que no muestre sólo los logros gubernamentales sino los de todos los argentinos". Además, adelantó que la muestra se va a federalizar. "Va a estar concebida ya para itinerar y para recorrer diferentes ciudades del país", sostuvo.
(Por Florencia Halfon-Laksman y Carlos Romero para
Infonews)