El 27 de setiembre de 2005 a las 10 de la mañana, el abogado de Fiscalía de Estado Norberto Baistrocchi, el litigante Santiago Graffigna y “personal del juzgado” reconocieron el terreno de uno de los procesos del escándalo: una pequeña fracción del Canal Benavídez, ubicado justo detrás del barrio Smata, por el que el juez Carlos Macchi mandó a pagar unos $10 millones.
Lo hicieron con la guía de un plano de mensura que consta en el expediente de fecha de junio de 1966. El proyecto de los tres planos está firmado por el ingeniero Walce Toranzo. En el jury que se le sigue a Carlos Macchi, el abogado defensor del juez es Guillermo Toranzo. Y en medio de los cruces que mantiene con las contrapartes –los fiscales Mallea y De Sanctis- no se descarta que le pregunten si tienen relación. Claro que no se trata de ninguna irregularidad, apenas un dato.
Canal Benavídez es una de las cuatro causas por las que se lo acusa a Macchi y está dividido en tres fracciones. Una de la sucesión de ex dueños de la bodega Graffigna, otra de la liquidación de la mutual del Banco San Juan que luego compró el propio Santiago Graffigna, y otra de Angel Capriotti, padre de Verónica, secretaria del juzgado de Macchi.
martes 28 de abril 2026





