La dueña de la polémica estética y casa de masajes “Eros For Men” echó a la abogada María Filomena Noriega como su abogada defensora. Viendo que pasa el tiempo y no mejora la situación procesal de su hija y en ella en la causa por presunta promoción y facilitación de la prostitución, decidieron desplazarla el rol de defensora y en su lugar contrataron a otro conocido letrado penalista.
La novedad se conoció esta semana, pero fuentes del caso señalaron que Patricia Coria y su hija Natalia Pablo –las dos imputadas- le revocaron el poder de abogada defensora y presentaron otra nota para nombrar a su nuevo representante: el abogado Leonardo Villalba. Las propietarias de la estética y sex shop de calle 25 de Mayo aparentemente estaban disconformes con la labor de la popular abogada.
Villalba posiblemente cambie de estrategia a la hora de defender a las dos mujeres. El fiscal Juan Manuel Gálvez, de la Unidad Fiscal de Investigación CAVIG, tiene la firma sospecha que ambas regenteaban un prostíbulo en ese lugar. Todo surgió por la denuncia de una joven de 19 años, que aseguró que fue contratada para hacer masajes, pero ahí la obligaban a prestar servicios sexuales a los clientes y tanto Coria como su hija se quedaban con parte del dinero.
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La acusada. Patricia Coria, es la principal imputada junto a su hija Natalia Pablo.
La estética fue allanada el domingo 8 de mayo pasado. El 11 del mismo mes, el fiscal Gálvez formalizó el pedido de investigación y el juez de garantías Andrés Abelín Cottonaro hizo al lugar a la imputación, como coautoras, del presunto delito de promoción y facilitación de la promoción. Dispuso la libertad de ambas, pero les fijó una caución de 200 mil pesos para Coria y 80 mil para su hija.
Hay empleadas que declararon y reconocieron que ahí ofrecían servicios sexuales y hasta tenían relaciones en el piso porque era incómodo hacerlo sobre la camilla. En ese contexto y bajo la pantalla de una casa de masajes, Coria y su hija cumplían el papel de “madamas” o regenteadoras que explotaban a esas chicas con el fin de sacar réditos económicos. En la causa hay documentación que acredita la visita de clientes hombres y el pago por supuestos sesiones de sexo.