Se vienen semanas decisivas para el cura Walter Bustos. Ya hay fecha para el juicio oral y público contra el sacerdote sanjuanino acusado de abusar sexualmente de un adolescente misionero de la parroquia de Valle Fértil. El fiscal adelantó que pedirá una pena de 14 años de prisión. El mismo religioso fue condenado en mayo pasado por un hecho casi similar en perjuicio de otro jovencito.
Esta última condena fue de 1 año y 8 meses de prisión, es decir que es de cumplimiento condicional. Por eso actualmente se encuentra en libertad. El juez Víctor Muñoz Carpino, de la Sala I de la Cámara en lo Penal y Correccional, encontró culpable al sacerdote Walter Andrés Bustos del delito de abuso sexual simple por los manoseos contra un adolescente y lo absolvió por los presuntos ultrajes a otro chico.
La acusación que afrontar ahora es mucho más grave. El fiscal Mario Panetta y la ayudante fiscal Verónica Recio de la UFI CAVIG le atribuyen los delitos de abuso sexual a través del aprovechamiento de la inexperiencia y/o la inmadurez sexual de la víctima, agravado por el ser cometido por un ministro de culto reconocido –dos hechos-, y corrupción de menores.
Por estos hechos, puede recibir una pena de 14 años de cárcel. Todo esto se definirá a partir del 4 de diciembre próximo, fecha fijada para el segundo juicio oral y público contra el cura Walter Bustos. El debate estará presidido por los jueces Federico Rodríguez, Celia Maldonado y Eugenio Maximiliano Barbera, mientras que el sacerdote será defendido por la abogada Sandra Leveque.
cura.jpg
El lugar. Los presuntos abusos ocurrieron dentro de la cara parroquial de Valle Fértil.
Ese caso tiene como víctima a un joven que actualmente es mayor de edad y que supuestamente fue abusado cuando tenía 15 años y formaba parte de los jóvenes misioneros de la parroquia de Valle Fértil. Eso fue en 2017, en ese entonces Bustos era el vicario en ese lugar.
Según la acusación, expuesta por el fiscal el 19 de octubre pasado, Bustos se aprovechó de la inmadurez sexual y la vulnerabilidad de ese chico. El adolescente declaró que recurrió al sacerdote como confesor, consejero y apoyo espiritual, y así iniciaron una relación de mucha confianza y muestras de afecto que excedían lo normal.
El joven relató que dialogaban mucho y que hubo numerosos contactos vía celular hasta que, una noche de septiembre de 2017, el cura lo citó en la parroquia. La presunta víctima denunció que el sacerdote estaba ebrio, que en ese encuentro lo besó, lo desnudó y abusó sexualmente de él.
El Ministerio Público Fiscal constató que las autoridades eclesiásticas de San Juan sabían del caso y jamás realizaron la denuncia en la Justicia.
Ese hecho sucedió en una habitación de la casa parroquial, pero también relató que hubo otro encuentro en la madrugada del 1 de octubre de 2017. Ese otro presunto abuso sucedió en la sala estar-comedor del mismo predio religioso.
La víctima describió todos los abusos sexuales y contó que luego se distanció del sacerdote, a la vez que afirmó que Bustos le exigió que no contara a nadie de esos encuentros. El Ministerio Público Fiscal constató que las autoridades eclesiásticas sabían del caso. En la causa existe documentación que señala que otro sacerdote y un abogado del Arzobispado visitaron a la víctima, que hicieron que éste dejara sentado por escrito todos los hechos sufridos por el sacerdote Bustos y lo firmara. Según la víctima, también le hicieron jurar que no revelaría todo lo sucedido.
Esta última causa judicial fue investigada en 4 meses. La denuncia fue radicada en mayo último. Otro dato que surgió en esta causa fue el testimonio de otro joven misionero que declaró que el cura Bustos intentó abusar de él, pero no logró su cometido.