Una gitana sanjuanina fue acusada de prostituir a su hermana menor de 17 años y, pese a la grave sospecha que pesa sobre sus hombros, la mujer quedó en libertad. Este jueves por la mañana, el juez de Garantías Javier Figuerola la imputó por promoción y facilitación a la prostitución, un delito que prevé una pena de prisión de 3 a 10 años.
En una audiencia en Tribunales, el ayudante fiscal de ANIVI, Rodrigo Cabral, señaló a la mujer identificada con el apellido Díaz como la autora responsable de ofrecer a su familiar por fines sexuales. La misma fue denunciada en febrero de este año y, luego de la investigación preliminar del Ministerio Público, se procedió con la formalización del caso.
La acusada, que fue denunciada por otra hermana, evitó hacer declaraciones frente al magistrado y tras la propuesta de su defensa, encarnada por el defensor oficial Lucas Quiroga, permaneció en libertad con el compromiso de estar a derecho con la investigación, como así también no salir del país sin autorización previa.
Además, el juez Figuerola consignó que la acusada de 21 años no se acerque a la presunta víctima y por ello dictó una restricción de acercamiento, como medida coercitiva. En caso de no cumplir con las reglas de conducta establecidas, podría perder el beneficio de libertad y ser encarcelada con prisión preventiva.
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Entre las pruebas que la investigación recolectó, una de ellas es la declaración de la denunciante, como así también las pericias a los teléfonos celulares que le secuestraron a la imputada, oriunda de Pocito.
Si bien el fiscal Cabral solicitó un año de Investigación Penal Preparatoria, el juez Figuerola consideró que fue un exceso y por ello resolvió que fueran 6 meses de instrucción.
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