Mientras persiste el misterio en torno al robo en el domicilio del fiscal federal Francisco Maldonado en el Barrio Privado Las Marías, una empresa de seguridad salió a despegarse de su responsabilidad en la custodia de ese country de Rivadavia y apuntó a otra. El caso despierta sospechas dado que podría tratarse de un ataque intimidatorio contra el funcionario judicial que actuó en causas importantes contra militares represores y narcotraficantes en San Juan.
El hecho se conoció el lunes último y la Policía, por orden del juez Guillermo Adárvez del Tercer Juzgado de Instrucción, dispuso que se abriera una investigación de oficio en base a lo que primeramente informó el hijo del fiscal federal Francisco Maldonado. Es que el funcionario judicial estaba fuera de la provincia y no había nadie en la vivienda durante el fin de semana. El hijo fue a la casa el lunes, cuando la empleada doméstica le avisó sobre lo sucedido.
Hasta la fecha no radicaron formalmente la denuncia, revelaron fuentes policiales. El hijo habría dicho que la hará el fiscal cuando regrese. Por otro lado, el funcionario judicial no respondió las llamadas y en la Policía hay hermetismo, lo que genera más intriga. Fuentes del caso señalaron que los desconocidos entraron por el fondo de la casa situada dentro del Barrio Privado Las Marías, sobre calle Meglioli, y entraron por una ventana. Según informaron, revisaron el primer piso de la casa y se llevaron dos notebooks y un muñeco de colección.
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Damnificado. El fiscal federal Francisco Maldonado.
Lo extraño fue que hay una garita de vigilancia en el ingreso al predio, cámaras de seguridad y dos vigiladores las 24 horas. Aún así, los custodios no vieron nada y los delincuentes entraron y salieron con total impunidad. El fiscal intervino en las causas penales en las que condenaron una pareja que se apropió de un bebé durante la dictadura, también a 13 militares represores y al exjuez provincial Juan Carlos Caballero Vidal, además de otros impactantes casos de narcotráfico.
En principio, fuentes policiales señalaron que la encargada de la seguridad en ese barrio es la empresa “El Guardián”. Esto ahora fue desmentido por el propio titular de esa firma, el comisario inspector (r) Raúl Morán, quien aseguró que “simplemente debo aclarar que El Guardián no presta servicios en ese barrio privado. Tengo entendido que allí trabaja la empresa El Guarda. No tenemos nada que ver con esa firma. Nosotros trabajamos con mucha responsabilidad en otros barrios y empresas, que no se piense que nuestros hombres duermen. Y lo aclaro porque no queremos quedar mal con nuestros clientes, que saben de nuestra seriedad”.
Es que, de avanzar la investigación, uno de los puntos a dilucidar es qué hacían los vigiladores de El Guarda mientras robaban en la casa del fiscal. Todo es un misterioso y hay muchas preguntas. Cómo fue que los desconocidos ingresaron únicamente al domicilio del fiscal federal. Eso refuerza la teoría de que podría ser un hecho puntual y dirigido a él para dejarle un mensaje mafioso. Es posible que también supieran que estaba de viaje. Otro dato llamativo del caso es que, de entre muchas cosas que podrían haberse robado, sólo se llevaron dos notebooks y un muñeco.