La violencia en la Villa Juan XXIII, en Chimbas, parece no encontrar un punto final. Lo que comenzó como un trágico homicidio en marzo de 2025, cuando un vecino asesinó a sangre fría a otro disparándole en el rostro, ha derivado en una seguidilla de violencia que sumó un nuevo capítulo judicial este miércoles.
En las últimas horas, la Justicia sanjuanina condenó a Rolando David Romero y Jonathan Álvarez por un ataque armado que tuvo como blanco a la familia del homicida original, en lo que los investigadores calificaron como un acto de "venganza de sangre".
El hecho juzgado ocurrió en noviembre del año pasado. Según la reconstrucción fiscal, el trasfondo es la muerte del hermano de Rolando David Romero (Jorge Rodrigo Antonio "El Mudo" Romero). Lejos de esperar el accionar de la ley, Romero decidió buscar justicia por mano propia y arremetió contra la familia Maurín (vinculada al autor del crimen de marzo).
De acuerdo con la investigación realizada por la fiscal Daniela Pringles, la ayudante fiscal Paula Amarfil y el auxiliar Rodrigo Herrera: Rolando David Romero actuó como el instigador y facilitador del arma de fuego para el ataque que perpetró Jonathan Álvarez.
Cuál fue el hecho ocurrido en Villa Juan XXIII
Durante el enfrentamiento, tres integrantes de la familia Maurín y un menor de edad quedaron bajo la línea de fuego. Los disparos efectuados por Álvarez impactaron en la pierna izquierda del menor, quien afortunadamente sufrió lesiones leves.
Ambos fueron condenados a la pena de 1 año de prisión condicional por el delito de abuso de arma. Romero en calidad de participe necesario y Álvarez como autor material.