Este jueves San Juan quedó conmocionada por la muerte de una mujer de 32 años y su bebé de 2. Los vecinos del Barrio 23 de Mayo aún se encuentran sorprendidos con lo que le pasó a una “querida y ejemplar madre”, conocida por todo el vecindario.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEste jueves San Juan quedó conmocionada por la muerte de una mujer de 32 años y su bebé de 2. Los vecinos del Barrio 23 de Mayo aún se encuentran sorprendidos con lo que le pasó a una “querida y ejemplar madre”, conocida por todo el vecindario.
A horas de lo sucedido al entrar al barrio se llamó al silencio. Vecinos aseguraron a Tiempo de San Juan que todos los días los niños salen a jugar a la calle pero desde que se conoció la noticia todos decidieron resguardar el luto de los familiares que alrededor del mediodía se hicieron presente en el departamento donde vivía Alejandra junto a su bebé Vitto.
Una vecina cercana a Alejandra indicó entre aún conmocionada y con lágrimas en los ojos que hace una semana Vitto había estado enfermo. Que habían hablado del tema con joven mamá ya que estaba preocupada por la salud del pequeño. “Ahora pasó esto y me destroza lo que les pasó ”.
Según relató el vecindario, Alejandra llegó al barrio hace 10 años. Al principio vivía junto a su abuela que falleció aproximadamente hace 1 año. Es ahí que ella se hizo cargo del hogar. Todos aseguran que era una vecina ejemplar, algo que se repite en todo el barrio. “Todos nos ayudamos entre todos. Así que nos conocemos mucho entre nosotros”.
La madre tenía planes futuros para su hijo. Un futuro en una escuela de inglés y de fútbol, idea de la cual estaba en diálogo con su ex pareja, Leonardo David Prado que encontró muertos a los dos.
Según pudo saber este medio, todo indica que Alejandra le llamó a Leonardo diciendo que el pequeño estaba descompuesto, por eso él acudió a la casa Al llegar al domicilio y no recibir respuesta, le habría pedido permiso a los vecinos para entrar por los fondos, cuando ingresó al departamento se encontró con la penosa imagen.
La mujer era dueña de Cuidarte Estética, allí se dedicaba al cuidado de la piel, masajes, servicios de depilación. Además, daba cursos estéticos. El local se encuentra ubicado en calle Caseros a pocos metros de avenida Libertador.
