Supuestos manoseos, exhibiciones de video pornográficos y otras perversiones comparables a violaciones. Estas son las sospechas que rodean a un técnico electricista de automotores, que fue detenido el viernes último por los supuestos abusos sexuales contra una niña, hermana de su expareja.
El hombre, al que sólo se lo identifica con el nombre de Eduardo y tiene 62 años, tiene su taller en Capital y desde este lunes cumplirá prisión domiciliaria por el plazo de ochos meses, según dispuso el juez de garantías Javier Figuerola. La medida fue adoptada en la audiencia de formalización en la que el ayudante fiscal Nahuel Ibazeta, de la UFI ANIVI, imputó al tallerista de los presuntos delitos de abuso sexual con acceso carnal reiterado, abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores, todo agravado por la guarda.
La presunta víctima hoy tiene 17 años, pero relató que los abusos sucedieron cuando ella tenía entre 7 y 10 años. Se animó a contarlo ahora porque desde hace años padece serios traumas y hasta intentó atentar contra su vida producto de esa terrible experiencia.
El ayudante fiscal expuso en la audiencia de este lunes que la denuncia señala que la hermana mayor de la adolescente fue pareja de Eduardo y fruto de esa relación tuvieron una hija. Después ellos se separaron, pero el hombre continuó viendo a la pequeña, cuya familia vive en un departamento del interior de la provincia.
Como en ocasiones el tallerista traía a su hija a la Capital, la mamá mandaba también a su hermana menor –la presunta víctima- para que acompañara a la pequeña. Ahora bien, esta adolescente contó que el hombre trasladaba a ambas hasta su casa en Capital y dejaba a su hija viendo televisión o jugando, mientras que a ella la llevaba a otro sector del inmueble, según la denuncia.
Supuestamente se aprovechaba de esa situación para someterla sexualmente. La presunta víctima afirmó que el hombre la manoseaba y la accedía cuando estaban solos, además prendía el televisor y le mostraba películas pornográficas mientras la toqueteaba. También dijo que hacía otras perversiones, que dejan entrever que se masturbaba frente a la nena.
Todo eso investigarán ahora. El juez Figuerola autorizó que tomen declaración a la adolescente a través de Cámara Gesell, mientras tanto el sospechoso continuará cumpliendo prisión domiciliaria.