Trajo cola el escándalo del violador condenado que paseaba por Albardón siendo que tenía que cumplir prisión domiciliaria. El juez de Ejecución dispuso suspender el beneficio al hombre de 75 años y pidió que lo envíen al penal de Chimbas hasta tanto resuelvan si lo dejan ahí o disponen medidas para controlar que cumpla la condena de más 8 años de cárcel que pesa en su contra.
Este es el albardonero de 75 años que golpeó y violó a una miembro de su familia en 2016. Justamente no se lo identifica para preservar a la víctima. En 2018 fue llevado a juicio oral y los jueces de la Sala III de la Cámara Penal y Correccional lo condenaron a 8 años y 5 meses de prisión por los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo y abuso sexual gravemente ultrajante.
Debido a que ya era una persona grande y sufría de una enfermedad supuestamente del corazón, su defensor sostuvo que no podía permanecer encerrado en el penal de Chimbas. Los jueces entonces le concedieron el beneficio de la prisión domiciliaria, cuyo régimen consiste en que cumpla la pena dentro una casa y no salga por ningún motivo, salvo por cuestiones de enfermedad y bajo conocimiento de las autoridades competentes.
Esto empezó a regir desde 2018, pero parece que los controles se relajaron y se olvidaron de él. Esta semana se armó el revuelo cuando alguien que sabía de su condición de condenado denunció que el abuelo llevaba una vida normal, salía de su casa y se paseaba en bicicleta por Albardón. Una asistente social luego constató que este hombre no estaba cumpliendo la prisión domiciliaria.
TIEMPO DE SAN JUAN también recorrió su barrio y los vecinos afirmaron que el hombre andaba todos los días en la calle. Es más, algunos desconocían que se encontraba condenado y cumplía prisión domiciliaria. Fuentes del caso afirmaron que lo increíble es que el sujeto, que tuvo una causa por violento y abusador, vive con una familia en la que hay niños pequeños. Además, realizaba reuniones con otros hombres en la misma propiedad, explicaron.
Esta situación fue informada al juez Federico Zapata, que asumió uno de los Juzgados de Ejecución Penal en agosto último, quien dispuso abrir un expediente. Este viernes se conoció que el magistrado dispuso suspender el régimen de prisión domiciliaria que beneficiaba a este anciano y ordenó a la Policía que lo detengan. No se conoció si ya fue apresado, pero la directiva es que lo trasladen al penal de Chimbas hasta que resuelvan si lo dejan en la cárcel, en una comisaría o le ponen pulsera electrónica para controlar la prisión domiciliaria.