No terminaron como el final trágico de la película, pero los “Bonnie y Clyde” de Caucete terminaron condenados y con prisión efectiva. La primera en arreglar fue “Bonnie”, precisamente María Natalia Castro. Ahora fue el turno de “Clyde”, que en realidad es Julio Cesar Talquenca.
La justicia sanjuanina cerró finalmente el capítulo legal para la pareja que había sembrado el temor en el departamento del Este. Bajo la órbita de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad, se llevó a cabo este 8 de abril de 2026 la audiencia de juicio abreviado que selló el destino de Talquenca.
A diferencia de su compañera, quien logró acordar una prisión domiciliaria a finales del año pasado, Talquenca no tuvo la misma suerte. El imputado fue condenado a una pena de un año y un mes de prisión de cumplimiento efectivo.
El fallo, impulsado por la fiscal de la causa, Paula Arredondo, y su equipo de ayudantes fiscales Carlos Yanzon, Rodrigo Videla y Martín Alejandro Eder, encuadró el accionar delictivo de Talquenca bajo la figura de encubrimiento por receptación (3 hechos). Además le declararon la reincidencia.
Un historial de "caídas"
La caída definitiva de los "Bonnie y Clyde" cauceteros comenzó a gestarse tras un raid delictivo que los puso en el radar de la policía local. Mientras que Castro ya se encuentra cumpliendo su castigo desde diciembre, la resolución de este miércoles pone fin a la trayectoria criminal conjunta de la pareja, separándolos por los muros del Penal de Chimbas.