La investigación judicial que tiene en la mira al cura Walter Bustos avanza firme y esta semana será clave, ya que se llevarán adelante las pericias psicológicas tanto en el denunciante como en el religioso, acusado por abuso sexual agravado.
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SUSCRIBITELa investigación judicial que tiene en la mira al cura Walter Bustos avanza firme y esta semana será clave, ya que se llevarán adelante las pericias psicológicas tanto en el denunciante como en el religioso, acusado por abuso sexual agravado.
Según informaron fuentes allegadas al caso, el proceder de la justicia será especial con la presunta víctima, en esta ocasión, puesto que se trata de un joven que no viven en la provincia y que tampoco tiene los recursos económicos para solventar los gastos de su permanencia en la ciudad, durante las semanas que duren las sesiones de terapia.
Es por eso que las fuentes señalaron que los encuentros del denunciante con los profesionales se ejecutarán de manera seguida, durante estos días, y que su estadía correrá por cuenta del Poder Judicial. Es que acorde explicaron, por lo general, las pericias psicológicas demoran más tiempo y, por eso, desde fiscalía pretenden producir la prueba en tiempo récord.
Por otro lado, la defensa del imputado advirtió que harán uso de una perito de parte, de la Licenciada Marcó, que ya fue parte de la causa en la que Bustos terminó condenado, con el objetivo de aportar una opinión profesional desde un punto de vista más favorable para el párroco.
Bustos, que está sospechado de haber abusado de un menor cuando se encontraba instalado en la parroquia de Valle Fértil, permanece detenido con prisión domiciliaria. Si bien un juez de Impugnación le permitió que abandonara la sede policial donde estaba para seguir privado de libertad en su casa, un juez de Garantías decidió prorrogarle la medida cautelar.
A pesar de que el fiscal Mario Panetta había solicitado una extensión de 4 meses más de prisión preventiva, el magistrado de Garantías Diego Manuel Sanz le fijó la mitad del tiempo requerido. Es por eso que, si no surge algún imprevisto, en un poco más de un mes y medio el sacerdote recuperaría la libertad.
Luego del histórico allanamiento de la Justicia en el Arzobispado, que desató una impensada guerra entre el Ministerio Público y la Iglesia, los funcionarios judiciales y efectivos de la Policía ejecutaron una inspección ocular en la Parroquia de San Agustín, que también marcó un precedente y que sirvió a los investigadores para confirmar parte del relato del denunciante.
Bustos ya fue condenado a 1 año y 8 meses de prisión condicional por abuso sexual a un menor de su entorno familiar. El fallo todavía no está firme, ya que apenas se conocieron los fundamentos del juez Víctor Muñoz Carpino tanto la defensora Sandra Leveque como la fiscal Marcela Torres presentaron un recurso de Casación y esperan que la Corte de Justicia se expida.
