"Aquí hay gato encerrado", dicen los policías. Y es que robaron 2.500.000 de pesos de una agencia de autos de Concepción y nadie sabe cómo se los llevaron. Fuentes del caso revelaron que el dinero estaba guardado en un lugar casi secreto dentro del negocio y de un día para otro desapareció, sin la más mínima señal de violencia.
El más que curioso e importante hecho delictivo sucedió supuestamente entre el jueves y el sábado pasado en la madrugada en una agencia de compra y venta de vehículos ubicada en la esquina del lateral este de la ruta 40 y calle Yapeyú, en Concepción, Capital.
Se estima que ocurrió entre esos días porque Ariel Suraty, el dueño de la firma, concretó la venta de un auto el día miércoles y por esa transacción recibió la suma de esos 2 millones y medio de pesos, relataron fuentes del caso. El comerciante llevó ese dinero a la parte trasera de su negocio y, sin decir nada a nadie, guardó una bolsa con los fajos de billetes en la parte de los asientos traseros de un auto que tiene estacionado en medio de otros vehículos, explicaron.
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Desconcierto. Los vecinos contaron que el sábado vieron muchos policías y patrullero en el negocio, pero no sabían qué había pasado.
Supuso allí estaría seguro ese dinero, lejos de la vista de todos y dentro de un auto que no podía moverse. Contrariamente a lo que imaginaba, este sábado último en horas del mediodía fue a buscar el dinero al vehículo estacionado en el fondo y se dio con la novedad que no había nada. Alguien había sustraído los 2.500.000 de pesos.
Fuentes policiales señalaron que, en realidad, se trataría de un hurto. Es que no ejercieron violencia en las puertas de vehículo ni el edificio de la agencia. En la inspección que realizaron los uniformados notaron nada extraño. El lugar cuenta con cámaras de seguridad, pero desde hace un mes que el sistema no estaba grabando, de modo que no hay imágenes de los últimos días, señalaron fuentes del caso.
Además de Suraty, en la agencia trabajan otras dos personas. Esos dos empleados dijeron que no saben nada y tampoco vieron algo raro en esos días. Todo es misterioso, por eso dicen que ahí "hay gato encerrado". El caso quedó en manos de los policías de la Comisaría 2da de Concepción, que trabajan bajo la dirección del juzgado de instrucción de turno.