Un policía sanjuanino fue detenido por intentar robar golosinas de un conocido supermercado de Chimbas y el hecho hizo recordar otros episodios, en los que uniformados estuvieron en el ojo de la tormenta por insólitas conductas. Es que resulta incompresible cómo, por razones inauditas y desde su lugar de funcionarios públicos, entran en conflicto con la ley aquellos que tienen como deber hacerla cumplir.
En un top 3 de los hechos que más polvareda levantaron se ubican los efectivos policiales que no sólo quedaron al descubierto, sino que fueron condenados por la Justicia. Algunos de ellos, como consecuencia, fueron cesanteados de la Fuerza de Seguridad por violar las leyes del reglamento interno.
Tentando por los espejos
Hace casi dos meses atrás, un policía fue condenado por robar espejos de una moto que se hallaba dentro de una comisaría. Para su mala fortuna, su accionar quedó registrado en las cámaras de vigilancia de la sede policial y por esa prueba no le quedó otra que reconocer el delito y fue condenado a un año de prisión, de ejecución condicional, y un año de inhabilitación especial para ejercer el cargo público.
Se trata del agente Federico Pacheco, quien prestaba servicio en la Base Operativa II de El Mogote, pero que ese día del robo estaba afectado a la Comisaría 23º. Finalmente fue castigado por el delito de hurto agravado por su condición de funcionario público.
La venganza que salió mal
Dos policías sanjuaninos quedaron presos por rayar con pintura al auto de otro efectivo, que los había denunciado con sus superiores por no cumplir con sus obligaciones. Hace un año atrás, en julio de 2022, los efectivos que cumplían tareas en el Comando Radioeléctrico quedaron en la mira por el daño contra su colega que quedó registrado en las cámaras de seguridad.
Es que el oficial inspector Gastón Darío Cuello y el cabo Gerardo Andrés Albarracín cometieron el atentado en la puerta del CISEM, el centro de vigilancia y seguridad de la provincia, donde abundan las cámaras. Pese a ello, los efectivos pasaron por alto la situación y en cuestión de tiempo quedaron al descubierto. Tras ser bautizados como los "policías grafiteros", por pintar el vehículo con aerosol, fueron condenados a un año de prisión condicional e inhabilitación para ejercer su profesión por el mismo tiempo.
Completito: sin carnet, alcoholizado y con cocaína
Un policía de Tránsito fue detenido por conducir en estado de ebriedad, por no tener la licencia y además por haber consumido cocaína. Por ese hecho que se registró en abril del 2021, el agente que trabajaba en la Dirección de Coordinación, Planificación y Control de la Seguridad Vial D-7 (la vieja División Tránsito) fue penado por la ley y por la Policía.
Hace unos días atrás, Luciano Nicolás Quiroga fue cesanteado de la Fuerza de Seguridad, después de protagonizar un siniestro vial con su moto en Chimbas y de quedar al descubierto por sus colegas, que constataron que llevaba 2,02 gramos de alcohol por litro de sangre y además el examen toxicológico indicó que había consumido cocaína. Tampoco tenía la licencia.
Más allá de los episodios insólitos en los que los uniformados se vieron envueltos, también hubo quienes fueron denunciados y condenados por delitos más graves, incluso por violencia de género, como el caso de Luis Emilio Castro, el cabo que fue denunciado por su expareja en 2015, que en 2018 fue condenado por la Justicia local y, después de más de 6 años, lo exoneraron.