En un robo por de más misterioso y también escandaloso, se llevaron equipos informáticos de una oficina del Ministerio de Desarrollo Humano. Pese a que había custodia policial, alguien entró al segundo piso del edificio público y se llevó algunos artefactos sin ejercer violencia ni despertando la más mínima sospecha.
El hecho delictivo ocurrió en las oficinas de la Dirección de Políticas para la Equidad y el Desarrollo Social, ubicadas en calle Rivadavia al 641 Oeste, y pasó tan desapercibido que sospechan que se produjo entre la tarde del viernes 5 y la madrugada del sábado 6 de enero.
La denuncia la realizó el abogado Ramón Flores, funcionario de esa dirección, que señaló que el robo fue descubierto el lunes 8 de enero en horas de la mañana cuando se presentaron a iniciar la jornada laboral, revelaron fuentes policiales. Las oficinas están situadas en el segundo piso y hay custodia policial en el ingreso al edificio.
Apenas entraron a una de las oficinas del segundo piso, notaron que faltaban la computadora completa, con el monitor, el mouse y el teclado incluido, de uno de los escritorios. Los empleados también se dieron cuenta que habían desaparecido otro monitor, dos teclados y dos mouses de otros escritorios.
Lo que llamó la atención es que no encontraron rastros de violencia. En realidad, la puerta de esa oficina permanece sin llave. Por otro lado, esa oficina cuenta con un ventanal que da a una terraza y que estaba abierto.
Según fuentes del caso, el personal de ordenanza informó que realizaron la limpieza en esa oficina el día sábado y ya no estaban esos equipos informáticos. Además aclararon que la ventana estaba abierta y que desconocían lo sucedido.
Lo mismo pasó cuando le fueron a preguntar a la custodia policial. Los uniformados, que están apostados en la planta baja del edificio, aseguraron a los funcionarios que no escucharon ni vieron nada extraño dentro de las oficinas durante todo el fin de semana.
La sospecha es que el o los ladrones entraron por la terraza y ese ventanal de la oficina, aunque resulta por demás extraño. No descartan que el autor haya sido alguien que tiene acceso al edificio y conoce la seguridad. Todo es muy extraño y escandaloso. Y como la damnificada es la Administración Pública, además de la Policía, tomó intervención la Unidad Fiscal de Investigaciones de Delitos Especiales para determinar qué pasó y quiénes son los autores.