Un control policial de rutina en la vía pública, terminó con un auto secuestrado y un dolor de cabeza para una familia sanjuanina. Es que, si bien el conductor aseguró haber comprado el vehículo de buena fe, se trataba de un rodado robado.
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SUSCRIBITEAunque el hombre aseguró haberlo comprado de buena fe, el vehículo que tenía pedido de secuestro en Neuquén, fue secuestrado.
Un control policial de rutina en la vía pública, terminó con un auto secuestrado y un dolor de cabeza para una familia sanjuanina. Es que, si bien el conductor aseguró haber comprado el vehículo de buena fe, se trataba de un rodado robado.
Según indicaron fuentes de la Comisaría 34ta, el operativo se realizó como parte de la actividades de prevención dispuestas durante el fin de semana largo, en zona de la Avenida Ignacio de la Roza y la calle Kenny.
Allí, los efectivos hicieron detenerse a un auto marca Renault Clio, de color gris, conducido por un hombre. Al revisar la documentación del rodado, descubrieron que la patente del vehículo le correspondía en realidad a un auto Renault Megane II Tipo Limusina. Por otra parte, al observar el número de motor y chasis, determinaron que el vehículo tenía pedido de secuestro de la Comisaria N* 18 de la Policía de Neuquén, con fecha del pasado 9 de marzo, por el delito de Robo de Automotor.
Como consecuencia, aunque el conductor aseguró que había adquirido el auto de buena fe, el rodado quedó bajo secuestro y se encuentra en sede policial hasta que se determine que sea enviado nuevamente a la provincia del Sur.
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