Eran cerca de las 4 de la madrugada cuando el móvil policial H-3550 fue comisionado al interior del Barrio Valle Grande. El llamado alertaba sobre una mujer en trabajo de parto. Lo que parecía una intervención de rutina terminó convirtiéndose en una escena cargada de tensión, nervios y emoción.
Al llegar al domicilio, el Oficial Ayudante Agustín Amarfil y el Cabo Fabricio Domínguez entrevistaron a Yohana Silva, quien cursaba un embarazo de aproximadamente nueve meses y presentaba contracciones recurrentes y sostenidas. El nacimiento era inminente.
De inmediato se solicitó una ambulancia a través de la línea 107 y se coordinó apoyo con el móvil MH-03, a cargo del Cabo Leandro Álvarez, para interceptar la unidad médica y agilizar su llegada. Sin embargo, el tiempo corría más rápido.
La mujer comenzó con la coronación del bebé, por lo que los efectivos no dudaron: la recostaron y la colocaron en posición de parto dentro de la vivienda. Minutos después, en medio de la madrugada y con profesionalismo y templanza, el Oficial Amarfil y el Cabo Domínguez asistieron el nacimiento de una bebé que llegó al mundo en buen estado de salud.
Poco después arribó la ambulancia interna 110, a cargo del Dr. Octavio Posleman (MP 5412), quien constató que tanto la madre como la recién nacida se encontraban en buen estado y dispuso su traslado al nosocomio para los controles correspondientes.
La escena, que comenzó con urgencia y nervios, terminó con una postal de alivio y emoción: una nueva vida llegó al mundo gracias al trabajo conjunto de policías y personal de salud.