Después de que trascendiera que en la Justicia le medirán el pene a un sanjuanino acusado de violación, feministas cuestionaron duramente la decisión judicial y pusieron el foco en la falta de perspectiva de género en las instituciones, ya que no se tuvo en cuenta la revictimización de la denunciante. Incluso, una de las referentes consultadas anticipó que el tema será debatido por el Consejo Provincial de Protección Integral de Mujeres.
Luciana Mazuelos, quien estuvo vinculada a la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), no esquivó el debate que propuso Tiempo de San Juan y expresó: "La violencia sexual es uno de los delitos más frecuentes en la provincia. Son cientos de mujeres y niñes que, víctimas y sobrevivientes de éstos varones, tienen que que acudir a la justicia para buscar un poco de reparación. Como siempre la justicia no está a la altura y deja a su suerte a todxs lxs sobrevivientes".
La activista y defensora de los derechos de las mujeres remarcó que es importante que las autoridades cumplan un rol de educador. "Para erradicar esas violencia se necesitan políticas públicas y un Estado presente, pero vivimos en una sociedad donde la verdad ya no importa. Y menos la verdad de las víctimas. Se justifican discursos de odio desde todos los espacios y no hay una mínima reflexión", aseveró.
Luga destacó que más allá del caso puntual, lo que es verdaderamente fundamental son las víctimas y la función del sistema que debería acompañarlas. "Las estrategias de las defensas de los abusadores es un tema insignificante. Importan las vidas de las víctimas, su salud mental y como el sistema sigue rompiendo sus cuerpos cuando exigen justicia. La violencia sexual es una forma de control y disciplinamiento de los cuerpos. Eso hay que debatir", cerró.
Por su parte, la abogada especialista en Derechos Humanos y militante feminista, Guadalupe Illanes, analizó el caso con una mirada del fenómeno social que supone. "Esta es la cultura de la violación. Más androcéntrico y machista imposible. Apunta a negar la existencia del delito justificando los daños en la víctima por el tamaño del pene", manifestó.
A su vez, la letrada argumentó que poco importa el tamaño o su eventual rendimiento sexual, sino más bien la existencia del ilícito. "Acá lo que se discute es la comisión de un delito de violación. ¿Qué significa esto? Que hubo una mujer que no dio el consentimiento para llevar adelante el acto sexual y que el perpetrador por la fuerza la violó", aseveró.
La sanjuanina que fuera parte de la ex Dirección de la Mujer y que ahora ocupa un rol en la Defensoría del Pueblo, Victoria Benítez, también se mostró indignada por la situación que se presentó en una audiencia en Tribunales y, por tanto, declaró: "Es una vergüenza, carece obviamente de perspectiva de género, es uno más de todos los retrocesos que venimos teniendo. Acá no es una cuestión de personalizar en el pedido puntual, lo importante es señalar que el hecho es revictimizante, violento y preocupa que siente un precedente y que todos los violadores empiecen a pedir esas pericias".
Atravesada por la pericia que se realizará y se usará como prueba para determinar si un abuso ocurrió no, Benítez calificó el hecho como un grave error que podría abrir la puerta a un escenario todavía peor. "El fiscal, en la nota, dice que es bizarro y más que bizarro es una hijaputés, es poner en tela de juicio otra vez a la víctima", indicó y agregó: "Desde el sentido común, qué sentido tiene medirle el pene al presunto violador, cuando hay un médico legista que dice que sí tiene lesiones, la verdad que es una vergüenza, mirando la violación como si fuera un acto biologicista únicamente, me resulta vomitivo".
Preocupada por el impacto que el caso pudiera tener en otros similares, adelantó que la cuestión será planteada y debatida en el Consejo, el espacio ideado para impulsar la implementación de acciones políticas con perspectiva de género. La funcionaria concluyó: "Espero que esta barbaridad no siente precedente, porque si es así, van a empezar a llover este tipo de imbecilidades. Es indignante que se de lugar porque no tiene razón de ser, más que desprestigiar a la denunciante. Encima del horror de tener que poner en palabras una violación, que pidan la medición del pene, la verdad que es demencial".
El martes último, la situación nunca vista -al menos públicamente- en las salas de tribunales se dio cuando se resolvió que al sujeto que fue denunciado por abusar a su ex pareja se le mida el pene, con el fin pericial. El pedido lo realizó el abogado defensor, Julián Gil, y sin la oposición de la fiscalía, representada por Miguel Gay, el juez de Garantías, Federico Rodríguez, dio a lugar a la solicitud aunque con algunas objeciones. Como no hubo controversia u oposición entre las partes, el magistrado no tuvo más remedio que ordenar la insólita pericia que podría marcar un polémico precedente para este tipo de casos.