Este viernes se iba a llevar a cabo el juicio abreviado contra Ángel Saavedra, un sujeto que llegó a Tribunales bajo la premisa de que sería condenado a 5 años de prisión. Sin embargo, salió beneficiado porque la magistrada modificó la tipificación del caso y, por ende, el castigo fue menor.
El Ministerio Público Fiscal, a cargo de la fiscal Florencia Pons Belmonte de UFI CAVIG, y la defensa del acusado habían alcanzado un acuerdo según el cual Saavedra aceptaría una sanción de 5 años por los delitos de robo agravado por el uso de arma blanca y abuso sexual simple. El imputado respondió todas las preguntas de rigor que se realizan en este tipo de resoluciones alternativas y estaba convencido de lo que iba a ocurrir.
Fuentes del caso manifestaron que, tras un cuarto intermedio, la jueza Carolina Parra consideró que el delito de abuso sexual no existió, ya que la magistrada interpretó que Saavedra tocó a la víctima como consecuencia del forcejeo y no como un acto libidinoso. Asimismo, solo lo declaró culpable de robo, sin el agravante de arma blanca, porque ella estimó que el cuchillo usado solo tuvo como objetivo rasgar la cartera y no el fin de amedrentarla.
Ante estos cambios, Saavedra fue considerado culpable por el delito de robo simple y condenado a 2 años de prisión condicional. Fuentes judiciales manifestaron que la Fiscalía esperará los fundamentos de la sentencia para apelar la resolución.