Este martes a primera hora se realizó una nueva audiencia contra el sindicalista Mario Matic, hombre que ya cuenta con una pena de 7 años de prisión por el abuso de dos mujeres. Por sorpresa de todos los presentes, Matic habló y reconoció que tuvo contacto con una de las víctimas cuando no podía hacerlo.
Según fuentes judiciales, Matic reconoció que no cumplió con una medida cautelar. Dijo que había tenido contacto con una de las víctimas. El sindicalista explicó que habló antes y después de la Cámara Gesell con una de las damnificadas.
También dejó en claro que este incumplimiento lo tuvo con una de las dos víctimas del primer proceso por el cual ya se lo condenó a 7 años de prisión, y afirmó que no lo hizo con la menor por la cual está por ser juzgado, expresaron fuentes judiciales.
En la audiencia de este martes se prorrogó por 10 días el plazo de investigación penal preparatoria y la medida cautelar contra este sujeto. Cabe destacar que está pronto a hacerse la audiencia de control de acusación en su contra por el abuso contra una menor y por la cual podría recibir una pena de 9 años de prisión.
Mario Matic seguirá con prisión domiciliaria y con custodia policial permanente. El defensor oficial subrogante, Quiroga (que está en lugar de César Oro) solicitó que sacaran la consigna policial porque no era necesaria. La fiscalía y la abogada querellante, Sandra Leveque, se mostraron en contra de este pedido y solicitaron que un miembro de seguridad siguiera presente. Finalmente, la jueza de Garantías, María Gema Guerrero, resolvió que la policía siga presente.
La investigación de UFI ANIVI ya está terminada y la audiencia previa a que la causa se eleve a juicio está pronto a hacerse, pero se dio esta prórroga para que la defensa se ponga al tanto de la causa, expresaron fuentes judiciales.
La imputación que afronta el dirigente es por abuso sexual simple reiterado, agravado por el vínculo, la guarda y por el aprovechamiento de la situación de convivencia preexistente con una menor.
Matic fue condenado por primera vez por los delitos de abuso sexual simple, en perjuicio de una chica que hoy tiene 23 años, y de abuso sexual gravemente ultrajante en relación al caso de otra joven de 26, en una sentencia que resolvió el tribunal compuesto por Alberto Caballero (presidente), Benedicto Corra y Fernando Echegaray.