Después de un inesperado giro en la causa del policía sanjuanino acusado por abuso sexual, que había resultado sobreseído, un tribunal superior revocó el fallo y, ahora, la fiscalía apuntó fuerte en su contra. Es que tras la nueva investigación que se abrió y el cambio de fiscal en el caso, la situación del imputado se agravó, ya que podría recibir hasta 10 años de prisión efectiva.
Se trata de César Raúl Bordón, quien había sido denunciado por su ex pareja no sólo por la agresión sexual, sino también por lesiones en contexto de violencia de género y, a partir de ello, se inició una instrucción en la UFI CAVIG. Sin embargo, el fiscal que indagó sobre los hechos, Mario Panetta, consideró que no habían suficientes pruebas como para llevarlo a juicio y solicitó el sobreseimiento.
Frente a ello, el juez de Garantías, Federico Rodríguez, desvinculó al uniformado de las sospechas y cuando se esperaba que nada más ocurriera, la queja de la parte querellante cambió el curso de la historia. Es que la querella, representada por Agustín Idemi, acudió al Tribunal de Impugnación y, en esa instancia, el juez Renato Roca revocó la resolución y ordenó que se volviera a investigar.
En ese marco, otro representante del Ministerio Público, Atilio Yanardi, tomó las riendas y halló elementos concretos para sostener la acusación contra el Cabo Primero y llevarlo a juicio, razón por la que en su requerimiento anticipó que solicitará 10 años de prisión por los dos delitos que le imputa.
La querella había manifestado que no sólo las agresiones físicas habían sido acreditadas, sino también los indicios de violencia que arrojaron las pericias psicológicas a las que fue sometida. Los profesionales que actuaron advirtieron signos de violencia y de abuso sexual. Eso es lo que señalaron las fuentes y fue lo que para el juez Roca resultó determinante. Además, testigos de la relación advirtieron sobre su carácter conflictivo.