En estas últimas horas, la UFI Delitos Especiales está investigando un hecho insólito. Supuestamente, un miembro de la Policía de San Juan estaría bajo sospecha de haberse apropiado de una amoladora; un objeto que habría estado secuestrado en la Comisaría 17ma tras haber sido hallado en la calle y que estaba a la espera de su legítimo dueño.
Según fuentes judiciales, esta investigación fue inicialmente interna. Aparentemente, miembros del Comando Radioeléctrico, mientras realizaban recorridas por el departamento, hallaron dicha herramienta en la calle.
Al no estar presentes los dueños en la zona y con la sospecha de que se trataría de un objeto robado, la máquina fue trasladada a la seccional para que quede secuestrada a la espera de un denunciante.
Los efectivos del Comando se la entregaron a este uniformado (que ahora está siendo investigado) y, según fuentes del caso, este no habría redactado el acta correspondiente ante este tipo de procedimientos. En ese ínterin, la amoladora desapareció.
A los días, las autoridades empezaron a consultarle dónde estaba la amoladora, ya que estaba señalado como el receptor; pero este efectivo habría empezado a decir que la responsabilidad del acta se la entregó a otro compañero.
El caso tiene muchas dudas, pero desde la Justicia manifestaron que el este uniformado sería el responsable. Se han realizado diferentes medidas judiciales en las últimas horas y se espera que en los próximos días se realice la audiencia de formalización. A este policía le podría atribuir el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público o hasta el de hurto.