Después de marchar el sábado último contra la violencia de género y de pedir justicia por su caso, la mujer que denunció al funcionario judicial Mario Parisí se reunió con el jefe de los fiscales, Eduardo Quattropani, y el mismo se comprometió a que el Ministerio Público peleará para que no reciba la suspensión de juicio a prueba, más conocida como probation.
Según comentó Fernanda Sánchez, ex pareja del hombre acusado por lesiones leves agravadas el vínculo y amenazas agravadas por el uso de arma blanca, la máxima autoridad de fiscalía le manifestó cuál es la política criminal del MPF y que es rigurosa con que se cumpla que las personas acusadas por violencia de género no reciban ese tipo de beneficios.
Es que la defensa de Parisí trabaja para que el ex coordinador de Flagrancia termine con la investigación judicial en su contra sin una pena, ya sea efectiva o condicional. Cualquiera de las opciones marcaría sus antecedentes penales y eso es lo que se pretenden evitar. Es por eso que, mediante un juicio abreviado y un acuerdo con la fiscalía, busca compensar a la víctima con dinero y al Estado con trabajos comunitarios. Mientras tanto, la fiscalía se resiste a ello.
"Le agradecí la dedicación de los fiscales, primero con Claudia Salica, después con Claudia Ruíz y ahora con Roberto Ginsberg. Conozco de cerca el trabajo que han hecho desde que inició la causa, pero también le pregunté si le parecía justo que hasta el día de hoy (a un año y medio de la denuncia) tuviera que recorrer las calles para pedir justicia", sostuvo Sánchez tras el encuentro.
Acorde detalló, no estuvo sola en la reunión, ya que fue acompañada por su abogado, el querellante Reinaldo Bedini, quien también reconoció la tarea de fiscalía. "Me dijo que no baje los brazos, que esto se tiene que terminar y que siga luchando", manifestó.
Además, contó que le consultó por un gran interrogante que ronda por su cabeza en estos días y es la prescripción de la causa. "Le pregunté por eso porque todos se toman el tiempo para dictar resoluciones y el tiempo se consume, ya que se toman hasta el último día del plazo, y me dijo que le parecía que estaba mal, más allá de los plazos legales que existen", expresó.
Incluso explicó que las suposiciones sobre una posible prescripción no serían tales: "Me aseguró que no prescribe en noviembre como todos piensan, porque desde que se hizo el control de acusación se renovó el plazo por dos años más", dijo.
"Le dije que pareciera que no quieren saber la verdad y que se castigue al golpeador y me respondió que hay que darle continuidad al proceso", añadió quien anticipó que esta semana se resolverá quién será el juez de Garantías que se haga cargo de la causa, tras el apartamiento de Matías Parrón.
Sánchez calificó el intercambio como positivo, ya que sintió que fue comprendida, más allá de que ya se había sentido contenida por sus colaboradores.