Un médico del Hospital de Sarmiento Ventura Lloveras quedó en el ojo de la tormenta después de que una paciente lo denunciara en la justicia por abuso sexual y a partir de ello se quedara al descubierto, no sólo con nuevas denuncias en su contra sino con acusaciones de vieja data.
Acorde manifestaron fuentes allegadas, el profesional de la salud en cuestión es Miguel Amado, un clínico que está sospechado por abuso sexual simple en perjuicio de dos pacientes. Primero fue una mujer quien lo puso contra las cuerdas y luego se sumó otra dos días después. Ambas acudieron a la UFI CAVIG y declararon haber sido víctimas de tocamientos por parte del profesional.
Dado su historial, el fiscal a cargo de la investigación, Mario Panetta, decidió llevarlo tras las rejas. Es por ello que el sábado lo detuvieron y el martes el caso se formalizó. Tras esa audiencia en la que fue imputado por abuso sexual simple en dos hechos, el acusado recuperó la libertad.
Una de las pacientes que lo denunció dijo que Amado también la amenazó, lo que complica más aún al médico que fue denunciado por episodios similares hace 10 años atrás. Sin embargo, esos casos nunca llegaron a una resolución, por lo que no pueden ser tenidos en cuenta ni como agravantes ni como antecedentes para el actual expediente.
Y aunque hubiera habido una sentencia condenatoria, los delitos habrían prescriptos para la fecha. Así lo señalaron fuentes judiciales, que retrataron que esa información surgió de su planilla prontuarial.
Es por ello que el representante del Ministerio Público analiza los expedientes y trabaja para la recolección de los elementos probatorios, como imágenes de cámaras de seguridad, documentación del hospital y hasta el libro de quejas. Con 8 meses de Investigación Penal Preparatoria, el funcionario tendrá tiempo para llevar adelante las tareas.