El escándalo que sacudió a Tribunales tuvo este viernes un cierre inmediato: Adolfo Andrés Holeywell, jefe de Despacho de la UFI de Delitos contra la Propiedad, admitió ante la Justicia que filtraba información sensible a la banda delictiva conocida como los “roba ruedas”. Tras reconocer su responsabilidad, fue condenado a un año de prisión en suspenso por el delito de encubrimiento agravado por su condición de funcionario público.
La audiencia, presidida por la jueza de garantías Gloria Chicón, cambió de rumbo cuando el propio imputado decidió aceptar los cargos. Holeywell, que llevaba años desempeñándose en el ámbito judicial, reconoció haber entregado datos sobre allanamientos y órdenes de detención a los delincuentes, lo que terminó frustrando operativos claves.
El acuerdo de juicio abreviado fue avalado por el Ministerio Público Fiscal, representado por Adolfo Díaz y César Recio, y por la Fiscalía de Estado, que intervino como querellante a través de los abogados Gabriel Sanz, Claudio Herrera y Ricardo Lorenzo. La defensa estuvo a cargo de Jorge Olivera Legleu y César Jofré.
La condena impuesta fue de un año de prisión en suspenso, lo que significa que Holeywell no quedará tras las rejas, pero tendrá la pena registrada y estará bajo estrictas condiciones de conducta.
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El caso salió a la luz tras una investigación de la UFI de Delitos contra la Propiedad contra la banda de los “roba ruedas”. Durante escuchas telefónicas se detectó la presencia de un “Adolfo” —apodado “veedor judicial”— que advertía a los sospechosos sobre los movimientos de la Justicia.
El fiscal Díaz detalló que esas llamadas fueron determinantes para que Pablo Emmanuel Díaz, uno de los principales investigados, lograra evadir un allanamiento previsto para el 15 de mayo de 2025. “El fracaso de la investigación se debió a la filtración de la información que los investigados recibieron de Holeywell”, remarcó.
Las escuchas que lo expusieron
El fiscal Adolfo Díaz, acompañado por el ayudante fiscal César Recio, expuso ante la jueza de garantías Gloria Chicon el material que, según la investigación, expuso Holeywell. En el marco de las escuchas telefónicas realizadas a los integrantes de la banda, apareció repetidamente el nombre “Adolfo”, mencionado también como “veedor judicial”.
“Del análisis de las transcripciones surge que aportaba a los investigados datos relacionados a la pesquisa y concretamente a la ejecución de órdenes de allanamiento, secuestro y detención, en principio contra Pablo Emmanuel Díaz”, explicó el fiscal.
Las llamadas detectadas muestran que Pablo Díaz fue alertado con anticipación sobre los operativos y logró escabullirse. “Evidentemente el fracaso de la investigación se debió a la filtración de la información que recibieron de Adolfo. Este hecho llamó poderosamente la atención, porque dentro de la misma UFI el único empleado con ese nombre y encargado de ejecutar las órdenes era Holeywell”, sentenció el representante del Ministerio Público.