Los miembros de la Brigada de Investigación Oeste lo sabían. “El Colo” y su primo “El Nene” iban a volver a delinquir. Son el terror de Rivadavia y pronto algo iban a cometer. Los efectivos se quedaron cerca y estos menores -que están a punto de cumplir 18 años- no esperaron ni que el patrullero se alejara. A los cinco minuto salieron de su casa y volvieron a delinquir.
Esta increíble historia ocurrió en las últimas horas en Rivadavia. En la zona de Marquesado y La Bebida los conocen todos y son el terror. Han caído en innumerables ocasiones y aún así vuelven a delinquir, en el sentido vulgar, aprovechan que son menores y saben que presos no irán.
Este último viernes, aproximadamente a las 11:00 de la mañana, los miembros policiales del Comando les entregaron a los padres al “Colo” y “Nene”. Ambos habían sido aprehendidos, junto a un mayor, por andar en la calle con objetos de dudosa procedencia.
Esa fue la orden del juez, entregarlos a sus progenitores. Esto ocurrió alrededor de las once. Lejos de quedarse en su casa y recapacitar lo que habían cometido, a los cinco minutos volvieron a salir con un solo fin: delinquir.
Ambos ingresaron a la obra del “SEDI”, ubicado al lado de comisaría 38va y sustrajeron dos cascos de moto y una mochila, objetos que pertenecían a los obreros del lugar.
Intentaron huir, pero su huida no duró nada. Cerca de ellos estaba persona de la Brigada de Investigación Oeste, quienes los estaban observando. Tras una breve persecución, los atraparon unos efectivos que estaban de civil. Tras una charla con el juez de menores, este decidió mantenerlos aprehendidos.
Los primos son reconocidos en el ambiente, no se pueden dar sus nombres porque son menores, pero todos en Rivadavia los reconocen como “Colo” y “Nene”. Los dos acumulan un acta completa de caídas por delitos de diferente índole y los vecinos ya no los soportan.
Los mismos vecinos cuentan que estos se merodean por los diferentes barrios amenazando con armas tumberas.