Celestino Elías Porras (74), el cardiólogo peruano oriundo de Rivadavia y que tiene en su espalda una condena de 10 años de prisión por diferentes delitos, volvió a caer. Nuevamente fue atrapado ejerciendo la medicina, profesión que por razones obvias tiene prohibido hacer. En la mañana de este viernes Porras fue allanado en su casa del B° Rivadavia Norte y le encontraron pruebas que lo dejaron en total evidencia.
La denuncia recayó en manos del fiscal Iván Grassi y el ayudante fiscal Pablo Orellano de UFI Delitos Especiales y este viernes le solicitaron al juez de Garantías en turno realizar un allanamiento en la vivienda de Celestino Elías Porras. El resultado fue positivo, porque encontraron medicamentos, recetarios y sellos con su nombre; evidencia que lo complica mucho en esta nueva denuncia.
Porras fue atrapado de una manera insólita. Según informaron fuentes judiciales, un aspirante de policía presentó un parte médico a sus superiores porque estaba enfermo. Los efectivos estudiaron el certificado y se dieron cuenta quién era el profesional.
El aspirante de policía se sentó frente a las autoridades y explicó que él no estaba al tanto de la situación procesal de Porras y que siempre se hacía atender ahí. Es más, contó que una de las consultas la pagó con Mercado Pago y mostró el comprobante.
Con estas pruebas, personal de la UFI realizó el allanamiento este viernes por la mañana en el interior del B° Rivadavia Norte. En el momento que estaba la policía una señora entró y todo indicaba que iba a atenderse.
El cardiólogo peruano Celestino Elías Porras, un conocido de la justicia sanjuanina
Este hombre en noviembre de 2022 fue condenado por última vez. En aquella ocasión el juez Andrés Abelín Cottonaro lo penó con 10 meses de prisión efectiva, le unificaron con unas anteriores y quedó una pena única de 10 años de prisión efectiva.
Cuando fue investigado por Delitos Especiales en noviembre de 2022 fue porque lo atraparon atendiendo gente. Cabe destacar que cuando un profesional está cumpliendo una pena de prisión efectiva no puede ejercer su profesión. En abril de ese año también había sido condenado por abuso sexual.