Un duro revés fue el que recibió la defensa de Lucas Salinas, el joven acusado por el abuso sexual en el Colegio Luján, después de que solicitaran la nulidad del proceso y el juez de Garantías Maximiliano Eugenio Barbera lo rechazara. Es que los abogados aseguran que la rueda de reconocimiento no tiene validez.
A pesar de que Reinaldo Bedini y su codefensora Paola Ibáñez indicaron que la imagen del imputado había sido difundida por todos los medios de comunicación, los fiscales Raúl Iglesias y Valentina Bucciarelli, representantes de la UFI ANIVI, aseguraron que el procedimiento se realizó de forma correcta tal y como lo señala el Código Procesal Penal y por ello se opusieron al pedido.
Luego de que las partes expusieran sus argumentos, el magistrado sostuvo que los parecidos entre los jóvenes que participaron la rueda de reconocimiento fue clave y por ello entendía que no había motivo por el cual quitarle valor. En tanto que tras destacar la importancia de la prueba, denegó el requerimiento de los defensores.
Fuentes allegadas informaron que la fiscalía aportó a un sujeto para el proceso, mientras que la defensa ofreció a otro para completar el tridente que encarnó la rueda de reconocimiento. Luego de posar tres veces, de frente y de ambos perfiles, como así también en un orden aleatorio, la presunta víctima siempre identificó al mismo: a Salinas.
El chico de 18 años hace dos semanas que cumple con la prisión preventiva que le dictó la Justicia y que cumple en el Servicio Penitenciario. Es por eso que se estima que en los próximos días su defensa peleará, en instancias del Tribunal de Impugnación, que el imputado por abuso sexual con acceso carnal recupere la libertad.
La presunta víctima es una menor de 15 años con un retraso madurativo y que es estudiante de la institución educativa con asiento en Capital. El caso conmocionó a la comunidad educativa, que se mostró afectada por la situación. Hubo días que los compañeros de la niña no tuvieron clases y sus padres se mostraron molestos por el proceder de la escuela.
La defensa del acusado asegura que su patrocinado es apuntado injustamente y además posó la mirada en otro joven, al cual denunció con nombre y apellido.