Cerca del mediodía de este martes, un llamado al 911 sorprendió a los efectivos que allí se desempeñan. Es que del otro lado del teléfono, un niño de once años denunciaba un violento episodio en su casa, en el que su propio padre estaba golpeando a su madre.
Según trascendió, todo ocurrió en un domicilio ubicado en la Villa Rufino Gómez, en Santa Lucía, donde conviven un hombre identificado como A.A.C, de 74 años, y la víctima, de 39 años, con sus hijos de 12 y 7 años.
Cuando llegó la policía, el agresor salió a recibirlo acompañado de los dos menores. Sin embargo, uno de los efectivos alertó sobre la presencia de la mujer, que había quedado encerrada dentro de la vivienda.
Uno de los uniformados se acercó y ella le manifestó que el sujeto que se encontraba en la puerta era su esposo y que unos minutos antes la habría agredido físicamente, agarrándola del brazo fuertemente y la tirándola contra la cama de la habitación y todo habría sido debido a debido a que ella se quería ir de la casa con los niños y el no quería que eso sucediera.
A.A.C. fue detenido en el lugar. Su esposa explicó que su marido había realizado tal conducta a fin de evitar que ella, en razón de que a pesar de convivir y debido a problemas de pareja, había tomado la decisión de irse a otro lugar junto con sus hijos.