Una joven madre vivió una pesadilla en su propia casa cuando su ex pareja, Alejo Daniel Yuayder, irrumpió de forma violenta, la agredió físicamente frente a sus hijos y amenazó con matarla de un "escopetazo". Tras una investigación de la UFI CAVIG, el sujeto fue condenado mediante juicio abreviado por lesiones, amenazas y la tenencia ilegal de armas que escondía en su domicilio.
El hecho principal que desencadenó la causa ocurrió el pasado 28 de diciembre de 2025. Alrededor de las 17:00 horas, Yuayder se presentó en la vivienda de la víctima, ubicada en el departamento de Pocito, mientras ella compartía la tarde con su familia.
Según consta en el legajo judicial, el agresor comenzó a proferir insultos irreproducibles y reclamos por supuestos audios. Para evitar que sus familiares presenciaran la escena, la mujer le pidió que ingresaran a una habitación. Lejos de calmarse, Yuayder inició un violento ataque físico: la tomó del cabello, la arrojó repetidamente sobre la cama y le propinó golpes de puño en el rostro, brazos y piernas.
Antes de retirarse, el condenado destruyó el teléfono celular de la víctima lanzándolo contra el suelo y lanzó una dura advertencia de muerte: "Si fuera por mí, traía el rifle y te daba un escopetazo".
Tras la denuncia, el pasado 5 de enero de 2026, personal policial y de la Unidad Fiscal realizaron un allanamiento en el domicilio del agresor, en las inmediaciones de calle Vidart, entre 9 y 10. El operativo resultó positivo, lográndose el secuestro de: una escopeta marca Centauro y una carabina marca Mahely calibre .22.
Ninguna de las armas contaba con la autorización legal correspondiente, lo que agravó la situación procesal del imputado.
Mediante un acuerdo de Juicio Abreviado, el tribunal resolvió condenar a Alejo Daniel Yuayder a la pena de 7 meses de prisión de ejecución condicional (en libertad bajo reglas de conducta).
Los delitos por los cuales fue hallado culpable son: Lesiones leves agravadas por el vínculo y por ser cometidas en contexto de violencia de género, amenazas simples, daño y tenencia de arma de fuego de uso civil.
Además de la pena de prisión, el juez impuso reglas de conducta por el término de 2 años, que incluyen la prohibición absoluta de acercamiento a menos de 50 metros de la víctima y la prohibición de cualquier tipo de contacto (físico, telefónico o por redes sociales). Asimismo, se ordenó el decomiso de las armas secuestradas para su posterior destrucción.