A pesar de haber pertenecido a la estructura que tiene como finalidad hacer cumplir las leyes, como lo es el Poder Judicial, los protagonistas de la nota se cruzaron del otro lado del mostrador y, tras cometer un delito, fueron condenados por la justicia.
El ejemplo más reciente es el del médico forense Eduardo Recabarren, que fue penado este miércoles a 4 años de prisión efectiva tras haber sido hallado responsable autor de un abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de una nena.
Sin embargo, el caso del perito que integra el Complejo Científico Forense y de Criminalística del Poder Judicial no es el único, ya que en los registros se destacan al menos dos hechos que involucraron a empleados judiciales. Uno de ellos resultó un verdadero escándalo; el otro tiene similitudes con el delito que cometió el profesional de la salud.
La causa que tuvo en el ojo de la tormenta al empleado del Juzgado Federal Sergio Fabián Puentedura causó gran impacto en la opinión pública. Es que, en 2015, el entonces instructor en la Secretaría N° 4 se convirtió en el primer funcionario público procesado por narcotraficante.
Quien trabajara durante 20 años en el Juzgado Federal cayó detenido por el robo de 40 kilos de droga y 40.000 pesos del interior de la sede judicial. Por ello fue condenado a 6 años de prisión efectiva.
El otro empleado judicial que fue castigado por infringir las leyes fue quien cumplía funciones en una defensoría oficial dentro del edificio del Ministerio Público Fiscal. Identificado con el apellido Gamboa, el hombre de 60 años fue condenado por abuso sexual junto a su hermano.
Más cerca en el tiempo, en julio de 2021, un empleado judicial que trabaja en la parte de informática del Poder Judicial zafó de ir tras las rejas por un episodio de violencia de género y recibió un mes de prisión condicional por ello.
Por decisión del juez Eduardo Raed de Flagrancia, Humberto Guillermo Luna, de 56 años, fue castigado por hostigar a su ex pareja. Quien se desempeñaba en el Registro Inmobiliario tenía una causa en el Primer Juzgado de Familia y, por incumplir la restricción de acercamiento, cuando persiguió en auto a su ex cayó detenido. Finalmente fue condenado después de que su defensa acordara con fiscalía la pena, en el marco de un juicio abreviado.
Si bien todavía no hay sentencia al respecto, el empleado y funcionario judicial que todavía se encuentra envuelto en un escándalo –paradójicamente- con la justicia es Mario Héctor Parisí, quien está imputado por tres delitos: lesiones leves agravadas por el vínculo, amenazas agravadas por el uso de arma blanca y desobediencia de una orden judicial.
El otro judicial implicado en la misma causa, sospechado de encubrimiento, es Juan Pablo Ortega. Al igual que Parisí, está siendo investigado y podría llegar a juicio.