Frío y hambre, no pasa. La procesión va por dentro. Gustavo De la Fuente bajó de peso y, aunque “está convencido de su inocencia”, por ahí le vienen los bajones anímicos, cuenta un profesional amigo suyo. Lejos quedaron las reuniones con otros colegas en el café y su trabajo diario en Tribunales, de hace una semana el reconocido abogado penalista pasa sus peores días y noches dentro de la vieja alcaidía del penal de Chimbas. Comparte celda con un asesino y un abusador sexual y, entre otros compañeros de pabellón, está preso junto a los cuatro policías federales acusados del robo de 20 millones a los que defendía hasta hace poco.
Así de difíciles son los días del reconocido abogado penalista Gustavo De la Fuente dentro del Servicio Penitenciario Provincial desde el 8 de julio último. Ese día, el juez federal Leopoldo Rago Gallo ordenó su traslado a esa unidad tras dictarle la prisión preventiva por los presuntos delitos de trata de persona para la explotación sexual, lavado de dinero y tenencia de drogas.
A De la Fuente lo acusan de conformar una banda delictiva, junto a un venezolano y un colombiano, que captaba y explotaba a mujeres que trabajaban en la venta de contenidos sexuales vía online.
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Otros tiempos. De la Fuente junto al presidente del Foro de Abogados de San Juan, Franco Montes, en una actividad de la entidad que agrupa a los letrados de la provincia.
Por su seguridad y por tratarse de un reconocido abogado que intervino en muchas causas penales resonantes, las autoridades resolvieron enviarlo al Pabellón 1 del Sector II del penal de Chimbas, destinado a los policías y militares condenados o procesados por robos, droga, delitos sexuales y homicidios. Ese lugar pertenece a la vieja alcaidía y le llaman el “Gallinero”, dado que es un edificio antiguo rodeado por un alambrado y está separado de los pabellones del resto de la población carcelaria. Es sabido que los presos comunes odian a los miembros de las fuerzas de seguridad, por esos los mantienen distantes.
Ese pabellón cuenta con 34 internos. Entre ellos están los ex clientes de De la Fuente, los cuatro policías federales procesados en mayo último por el robo de 20 millones de pesos a un camionero, en Caucete. El abogado comparte la celda con el homicida Rodolfo Elizondo, un ex soldado voluntario condenado a perpetua por matar a golpes a su hijastro en 2005, y con el abusador sexual Alejandro García. Este último sería policía.
Según sus allegados y fuentes judiciales, el abogado penalista cuenta con lo justo y necesario en su lugar de presidio. En la celda tiene un televisor para distraerse durante el día y una estufa para pasar el frío, además su familia y amigos le acercan todo lo que le haga falta, incluso mercadería, explicaron. Sin embargo, debe someterse al régimen obligatorio de la cárcel y recibe las raciones de alimento como cualquier otro preso: el desayuno y las viandas de almuerzo y cena. Sus amigos abogados y su familia lo pueden ver los martes, el día de visita programado para los internos del pabellón de ex miembros de fuerzas de seguridad.
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En la vieja alcaidía. El abogado se encuentra alojado en los pabellones ubicado en la parte más antigua del penal de Chimbas.
Quienes los visitaron, contaron que Gustavo De la Fuente está demacrado y bajó de peso, algo de 4 kilos, relató un letrado. “Vengo por unos días, pronto me voy a ir”, le escucharon decir al abogado detenido, pero sus conocidos contaron que “no la está pasando bien”. Por ratos se lo ve optimista y de buen ánimo, pero también notaron que cae en momentos de angustia por el impacto mismo que le causa su estado de privado de la libertad y la grave acusación que pesa en contra. Peor cuando piensa en su familia y su futuro profesional, explicaron, pues tenía prestigio como abogado penalista y hasta no hace mucho era uno de los postulantes a ocupar una defensoría oficial. Ahora está del otro lado y entre rejas.
Más allá de sus estados emocionales, no se reportó que haya sufrido una agresión o un incidente dentro de la cárcel, confirmó un funcionario. Al contrario, los penitenciarios lo alojaron en un pabellón seguro, cuenta con la visita periódica del personal de enfermería y ya le propusieron que participe de las actividades recreativas –tiene una cancha de fútbol- y talleres de capacitación laboral. Y es que es incierta la situación del abogado Gustavo De la Fuente y no descartan que su permanencia en el penal de Chimbas sea larga.