Gabriela Núñez, la mujer condenada por homicidio y que hace poco el tribunal de impugnación le rebajó su pena de 10 a 8 años, también está siendo investigada por la UFI CAVIG por el delito de lesiones leves en perjuicio de sus tres hijos.
Para continuar, suscribite a Tiempo de San Juan. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEGabriela Núñez, la mujer condenada por homicidio y que hace poco el tribunal de impugnación le rebajó su pena de 10 a 8 años, también está siendo investigada por la UFI CAVIG por el delito de lesiones leves en perjuicio de sus tres hijos.
El hecho contra ella se formalizó hace unos meses y este jueves se realizó otra audiencia sobre esa causa. El fiscal del caso, Juan Manuel Gálvez, pidió una prórroga de la Investigación Penal Preparatoria y fue otorgada por el juez de Garantías Rodolfo Figuerola.
Fuentes judiciales expresaron que Gabriela Núñez estaría complicada por los testimonios que los niños han dado en Cámara Gesell (ahora llamada entrevista videograbada). El mismo fiscal cuando se formalizó el hecho en agosto de este año pidió que a los nenes se le haga la entrevista videograbada.
Esta prueba la realizaron los niños hace unos meses y según fuentes de la justicia, los pequeños habrían dicho que la madre les pegaba en la cara y en el cuerpo. Cabe destacar que la entrevista se la hicieron a los dos hijos más grandes de Núñez de 7 y 5 años.
Fuentes extraoficiales dijeron que a Núñez se le dio la posibilidad de llegar a un juicio abreviado, pero ésta no aceptó. En la formalización, la imputada habló y dijo que a ella le “estaban haciendo una cama” y que nunca les pegó a sus hijos. Ella es defendida por la doctora María Filomena Noriega.
Gabriela Núñez el pasado 15 de diciembre tuvo una audiencia por la causa de homicidio en perjuicio de Gonzalo Martínez, a la que primero se la condenó a 10 años de prisión. En esa audiencia, el Tribunal de Impugnación le rebajó la pena y también hizo un cambio la caratula.
La presidenta del Tribunal expresó en sus fundamentos que la chica también era víctima de violencia de género por parte de su expareja y que ella actuó en un estado de emoción violenta; por esta razón el cambio de caratula de homicidio preterintencional a homicidio en estado de emoción violenta. El tribunal rebajó la pena de 10 a 8 años de prisión efectiva.
Finalmente, esta mujer está condenada por homicidio en estado de emoción violenta y a la vez está siendo investigada por lesiones leves agravadas por el vínculo en contexto de violencia intrafamiliar en perjuicio de sus tres hijos de 7, 5 y 2 años.
