El sujeto que abusó durante 8 años a la nena que le decía papá fue condenado este lunes por la justicia sanjuanina, a 10 años de prisión efectiva no sólo por las agresiones sexuales que perpetró, sino también por el daño psicológico que le generó a la menor.
Si bien la fiscalía representada por Eduardo Gallastegui, de la UFI ANIVI, había solicitado una pena de 17 años de cárcel para el padrastro pervertido, el tribunal colegiado integrado por Alberto Caballero, Juan Carlos Caballero Vidal (h) y Benedicto Correa resolvió que el castigo fuera de 10 años tras las rejas.
El delito por el que J.A.C fue penado fue el de abuso sexual con accesos carnal reiterado, agravado por el grave daño a la salud mental de la víctima, por ser el encargado de la guarda y por la situación de convivencia preexistente con una menor de 18 años.
Según se desprendió de la investigación, el ahora sentenciado atacó sexualmente a la menor -con 15 años actualmente- desde 2014 hasta el 2022, realizando tocamientos en las partes íntimas de la niña cuando se encontraban solos en el domicilio que compartían en una finca de Angaco.
Tras las agresiones que se daban en algunas ocasiones cuando la madre de la niña salía a realizar compras o a llevar a sus hermanos la escuela, la menor sufrió un severo daño en su psiquis y por tanto la calificación contra el imputado fue todavía mayor. Finalmente, esa niña este lunes encontró algo de justicia después del sufrimiento atravesado.