Por la causa que levantó polvareda en la Policía de San Juan puertas adentro, ya que provocó la remoción de las autoridades del Comando Radioeléctrico, dos policías fueron condenados a un año de prisión condicional por la polémica detención de una menor en el skate park de Capital.
Si bien la agente Rosana Valeria Limoye y el sargento Luis Fernando Salinas recibieron una sentencia condenatoria tras ser considerados autores del delito de vejaciones y privación ilegítima de libertad, permanecerán en libertad. Sin embargo, la pena también los inhabilita a ocupar un cargo como funcionarios públicos durante 2 años y por ello se estima que podrían ser exonerados de la Fuerza, dado el antecedente penal.
La mujer policía que fue acusada por el Ministerio Público, representado por el fiscal Adrián Riveros y Francisco Pizarro, cumplía tareas en la Seccional 5ta, de Santa Lucía, mientras que el uniformado masculino condenado lo hacía en el Comando Radioeléctrico.
Frente al fallo dictado por el juez Andrés Abelín Cottonaro, las defensas de los acusados se mostraron inconformes por lo que se prevé que podrían impugnar la resolución, una vez que conozcan los fundamentos de la misma. En la etapa de los alegatos, los abogados defensores de ambos imputados pidieron la absolución de sus patrocinados.
La menor señalada como la víctima del episodio contó que durante el proceso, Limoye le realizó una zancadilla y la tiró al suelo, mientras que Salinas -un efectivo masculino- se le tiró encima y le puso su rodilla en la espalda, impidiéndole levantarse. Luego la esposaron y se la llevaron al patrullero.
Después, en la dependencia policial, la menor dijo que Limoye y otra uniformada que fue sobreseída la llevaron a un baño ubicado frente a los calabozos dónde había otros detenidos y allí la obligaron a desvestirse. Según la víctima, en ese baño había un espejo que reflejó lo que pasaba y permitió que los presos la vieran sin ropa.
Asimismo, la adolescente dijo que le hicieron firmar un acta en la que declaraba que no tenía ninguna lesión. Sin embargo, una médico legista constató todo lo contrario. La profesional indicó en su informe que presentaba lesiones leves, de al menos 5 días de recuperación. Sufrió heridas en sus manos, hematomas y edemas. La chica ingresó a las 14 a la comisaría y se retiró con sus padres 5 horas después.
El suceso tuvo lugar el 21 de junio del año pasado, cuando la adolescente fue arrestada en un confuso episodio y un condenable accionar policial que este martes por la mañana (10 meses después) tuvo consecuencias en la Justicia.