En la Sala I de tribunales

Dura condena a un papá abusador: 21 años de cárcel a caucetero por violar a su hija y a su hijastra

Fue en la noche de este jueves. La fiscal había pedido un castigo de 19 años de prisión, pero el juez reajustó la calificación y le impuso una pena mayor. Ultrajó a las chicas cuando eran niñas.
jueves, 23 de septiembre de 2021 · 23:11

Veintiún años de cárcel. Esa es la condena que impuso el juez Martín Heredia Zaldo al caucetero que fue juzgado por los abusos sexuales contra su hijastra y su hija. El magistrado consideró que en ambos casos hubo acceso carnal y reajustó la calificación, con esto elevó la pena que pedía la fiscal, quien había solicitado una pena de 19 años de prisión.

El veredicto se conoció este jueves a la noche en la Sala I de la Cámara en lo Penal y Correccional. El caucetero, de 21 años y de quién no se da su identidad para preservar a las víctimas, empezó a ser juzgado el lunes último por graves delitos: abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por haber sido cometido por ascendiente, encargado de la guarda y aprovechando la situación de convivencia prexistente con una menor de 18 años, esto en perjuicio de su hija. Y por el caso de su hijastra, abuso sexual con acceso carnal agravado por haber sido cometido por el encargado de la guarda y la situación de convivencia con una menor. Es que en la etapa de instrucción no se dio por acreditado que haya accedido carnalmente a la menor de las chicas, que tenía 11 años cuando fue sometida.

Al inicio del debate, la fiscal Marcela Torres pidió que ampliara la acusación y se incluyera el concurso real, lo que no estaba señalado en el auto de procesamiento.

El juez. El veredicto fue del juez Martín Heredia Zaldo.

El acusado declaró en el juicio y siempre negó los abusos. Por el contrario, señaló que las denuncias fueron urdidas por su ex mujer como una cuestión de venganza contra él tras la separación. Sucede que lo denunciaron dos años después de que él fue echado de la vivienda que compartían en Caucete.

La primera denuncia la hicieron en enero de 2018 en el Centro ANIVI. La niña más chica venía atravesando un serio trauma y a sus 13 años se animó a contar que su papá –que ya no vivía en la vivienda- abusaba de ella. Dijo que tenía 11 años cuando sufrió esos ultrajes, consistentes en manoseos. Sin embargo, la psicóloga que la trató declaró que le escuchó decir que el hombre le introdujo los dedos.

Esas revelaciones shockearon a su hermana mayor –hija de soltera de la mujer-, en ese entonces de 18 años, quien tiempo después también contó que su padrastro la sometió en reiteradas ocasiones. Aseguró que la abusó hasta que cumplió los 16 años. Esos hechos se conocieron en septiembre de 2019. La joven aclaró que no denunció antes esos abusos por vergüenza y porque tenía miedo de que la señalaran.

Las declaraciones de las chicas fueron contundentes. Los informes de los profesionales del Centro ANIVI respaldaron sus dichos. Y la defensa del acusado sonó a excusas sin sustento. La fiscal Marcela Torres dio por acreditado que violó a su hijastra y manoseó a su hija, por lo que sostuvo la calificación y pidió 19 años de cárcel para el changarín. Por el contrario, en base a todo lo escuchado en el debate, el juez Martín Heredia Zaldo consideró que existían pruebas para reajustar la calificación. Entendió que sí hubo acceso carnal contra la niña. El informe de la psicóloga, que entrevistó a la menor, así lo señaló. Fue por eso que agravó el delito y condenó al hombre a 21 años de cárcel.

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